El número de víctimas mortales después una serie de terremotos en el oeste de Afganistán ha aumentado drásticamente a 2.445, con casi 10.000 heridos.
Equipos de rescate trabajan arduamente en busca de señales de vida, las que son cada vez más improbables. Más de 1.300 inmuebles se derrumbaron tras el seísmo de 6,3 grados de magnitud que sacudió zonas situadas a 30 kilómetros al noroeste de la capital provincial de Herat. Asimismo, se han registrado ocho fuertes réplicas y las autoridades no descartan un repunte en el número de víctimas mortales.

