El Papa ha criticado durante la audiencia general de este miércoles a los cristianos que no difunden la fragancia de Cristo sino «el hedor de su pecado». En su alocución ante los peregrinos reunidos en el Aula Pablo VI del Vaticano, Francisco ha centrado su reflexión en el Bautismo de Jesús en el Jordán y, en particular, en el símbolo del óleo. «La unción –ha explicado el Papa en la catequesis– nos hace perfume y también una persona que vive con alegría su misión perfuma a la Iglesia, a la comunidad, a la familia, con este perfume espiritual».
«Sabemos que, por desgracia, a veces los cristianos no difunden la fragancia de Cristo, sino el mal olor del propio pecado», ha añadido. Para el Pontífice, el pecado «aleja de Jesús» por lo que ha pedido que los cristianos, «en la medida de sus posibilidades y cada uno en su ambiente» encarnen con sus acciones el «buen olor de Cristo en el mundo». «La fragancia de Cristo la desprenden los ‘frutos del Espíritu’, que son ‘amor, alegría, paz, magnanimidad, amabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí'», ha dicho.
Por ello, ha asegurado: «Qué maravilla encontrar a una persona que vive estas virtudes. Una persona con amor, una persona alegre, una persona que crea paz, una persona magnánima, no tacaña, una persona benevolente que acoge a todos. Una persona buena. Es bueno encontrar una persona buena, fiel, mansa, que no sea orgullosa».

