«Morir es lo opuesto a irse. Cuando dejé mi cuerpo, no me fui. Ese portal de luz no era un portal a otro lugar, sino un portal a aquí. Estoy más aquí de lo que jamás estuve antes». Lo escribió la poeta estadounidense Andrea Gibson en «Carta de amor desde el más allá», publicada tras su fallecimiento a los 49 años tras una lucha de cuatro años contra el cáncer de ovario.
Sus versos exploraron la identidad de género, la política y la enfermedad, tras ser diagnosticada con cáncer, en varios libros. Se mudó al estado de Colorado a finales de los años 90, donde recibió reconocimientos del Estado. Ganó también numerosas competencias de poesía slam y lanzó varios álbumes con sus versos, entre ellos Swarm, Truce y Yellowbird.
«Renombrada por su poesía inspiradora, su defensa de las artes en la educación y una habilidad única para conectar con los vastos y diversos amantes de la poesía de Colorado, Andrea era verdaderamente única y será profundamente extrañada por amigos cercanos, así como por todos los que fueron tocados por su poesía», dijo el gobernador de Colorado, Jared Polis, en un comunicado.
La historia de la pareja formada por Andrea Gibson y Megan Falley es narrada en el documental Come see me in the good light, galardonado este año en el Festival de Cine de Sundance.
La película, que explora el amor perdurable de la pareja mientras Gibson lucha contra el cáncer, es dirigida por Ryan White. Durante la proyección en Sundance en enero pasado, que dejó a gran parte de la audiencia en lágrimas, la poeta dijo que no esperaba vivir lo suficiente para ver el filme.

