El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha alertado en la Asamblea General de Naciones Unidas que la autoridad de este foro «está en jaque» ante el empuje cada vez mayor de «fuerzas antidemocráticas» representadas en «atentados contra la soberanía, sanciones arbitrarias e intervenciones unilaterales». «Los ideales que inspiraron a sus fundadores están amenazados como nunca antes en su historia», ha dicho Lula, en el que ha sido el primer discurso de líderes de esta octogésima edición de la Asamblea General. «Cuando la sociedad internacional vacila en la defensa de la paz, las consecuencias son trágicas», ha advertido.
Lula ha puesto como ejemplo de estas «fuerzas antidemocráticas» a quienes han intentado revertir en Brasil cuatro décadas de democracia, en clara alusión al expresidente Jair Bolsonaro, a quien no se ha referido directamente. Lula ha defendido la limpieza y transparencia del proceso judicial por golpe de Estado al que se ha tenido que enfrentar su antecesor y ha criticado a quienes han intentado en represalia atacar a la democracia brasileña y a su economía con medidas unilaterales y arbitrarias, en referencia a la Administración Trump.
«Brasil dio un recado a los candidatos a autócratas y a quienes les apoyan. Nuestra democracia y nuestra soberanía son innegociables. Seguiremos como nación independiente y como pueblo libre de cualquier tipo de tutela», ha dicho el mandatario brasileño entre aplausos de la Asamblea General.

