Uruguay avanza en la renovación de su capacidad aérea con la incorporación de los A-29 Super Tucano

La Fuerza Aérea se prepara para recibir en 2026 los primeros aviones de ataque adquiridos a Embraer y un simulador de vuelo.

Los dos primeros Super Tucano llegarán en el correr de este primer semestre del año.

La Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) se encuentra en la fase final de preparación para la incorporación de los aviones de ataque ligero A-29 Super Tucano, una de las adquisiciones más relevantes en materia de defensa de las últimas décadas. Según confirmó al Diario La R el subsecretario de Defensa Nacional, Joel Rodríguez, los primeros dos aparatos llegarán al país en el transcurso del primer semestre de 2026, como parte de un contrato firmado con la empresa brasileña Embraer que contempla la compra de seis aeronaves nuevas y un simulador de vuelo.

La Base Aérea “Santa Bernardina”, en Durazno, será el centro operativo de los Super Tucano y actualmente se encuentra en proceso de adecuación de infraestructura, capacitación de personal técnico y entrenamiento de pilotos. Estas tareas forman parte del cronograma establecido en el Programa A-29, cuyo avance fue evaluado en una reunión de gestión realizada en julio de 2025, en la que la FAU informó progresos tanto en el plano logístico como en la formación de recursos humanos.

La incorporación de los A-29 responde a una necesidad largamente identificada por las autoridades de Defensa: la sustitución de una flota de aeronaves con alto grado de obsolescencia. “Uruguay contaba con aviones de combate muy antiguos, algunos de ellos diseñados en la época de la guerra de Vietnam”, explicó Rodríguez, aludiendo a los Cessna A-37 Dragonfly y a la baja definitiva de los IA-58 Pucará, que dejaron a la Fuerza Aérea con capacidades limitadas de intercepción y ataque ligero.

En ese contexto, el Super Tucano fue considerado una opción adecuada a las necesidades reales del país. Se trata de una aeronave turbohélice de ataque ligero y entrenamiento avanzado, utilizada por varias fuerzas aéreas de la región y diseñada para operar en misiones de vigilancia, control del espacio aéreo, apoyo cercano y lucha contra vuelos irregulares vinculados, entre otros fenómenos, al narcotráfico. “No estamos pensando en escenarios de combate de alta intensidad, sino en amenazas concretas y plausibles para Uruguay”, señaló el jerarca.

El contrato firmado con Embraer prevé la adquisición de seis aviones, organizados operativamente en dos escuadrillas de tres unidades cada una, una configuración que responde a la doctrina habitual de empleo de este tipo de medios. Según explicó Rodríguez, el esquema permite que, dentro de cada grupo, una aeronave esté operativa, otra en entrenamiento y una tercera en mantenimiento, garantizando disponibilidad permanente. Además, los aviones suelen actuar en pares, lo que refuerza la lógica de contar con al menos dos aparatos listos para despegar ante una eventual intercepción.

El cronograma de entregas establece que los dos primeros Super Tucano arribarán en el primer semestre de 2026, seguidos por otros dos y el simulador de vuelo en el segundo semestre del mismo año. Las dos aeronaves restantes llegarán durante el primer semestre de 2027, con el objetivo de que todo el sistema —aviones, simulador, personal entrenado e infraestructura— esté plenamente operativo hacia la segunda mitad de ese año.

El simulador de vuelo constituye uno de los componentes clave del programa. Además de reducir costos operativos y riesgos asociados al entrenamiento real, permitirá capacitar pilotos sin exponer aeronaves ni tripulaciones, y eventualmente podría transformarse en un activo regional. “Hay países que tienen el avión pero no cuentan con simulador, lo que abre la posibilidad de que Uruguay ofrezca horas de entrenamiento”, explicó Rodríguez, recordando que actualmente pilotos uruguayos deben viajar al exterior para realizar simulaciones en otros sistemas, como el Hércules.

Desde el punto de vista financiero, la operación representa una inversión significativa. El monto total del contrato ronda los 116 a 118 millones de dólares, una cifra superior a otras adquisiciones recientes, como la de patrulleros oceánicos. Sin embargo, según el subsecretario, los recursos necesarios para cumplir con los pagos están incorporados en la línea base del presupuesto del Ministerio de Defensa Nacional, lo que garantiza la continuidad del proyecto más allá de los cambios de administración.

“Hace décadas que el país no incorporaba equipamiento nuevo de esta magnitud”, reconoció el subsecretario de Defensa, Joel Rodríguez.

El esquema de pago combina créditos correspondientes a los ejercicios presupuestales 2024 y 2025. Uno de los aviones fue abonado con recursos del presupuesto anterior, mientras que una adenda posterior permitió financiar las cinco unidades restantes en el actual ejercicio. “Los pagos están asegurados, y eso da tranquilidad tanto al Estado como al proveedor”, subrayó Rodríguez.

Asimismo, la actual gestión realizó negociaciones con Embraer para mitigar los efectos de cláusulas de ajuste de precios vinculadas a variables internacionales, como el valor del acero en Estados Unidos. Estas paramétricas, sujetas a alta volatilidad, podían generar incrementos significativos en los costos. Según detalló el jerarca, se logró establecer topes y revisiones que permitieron ahorros del orden de cientos de miles de dólares en algunos pagos, en un esfuerzo conjunto entre el Ministerio y la empresa brasileña.

Rodríguez puntualizó que la llegada de los Super Tucano se inscribe en un proceso más amplio de fortalecimiento de las capacidades de defensa, particularmente en el control del espacio aéreo. En paralelo, agregó, el país avanza en la adquisición de nuevos radares, incluyendo tres sistemas móviles y otros de instalación fija, que permitirán cubrir zonas del territorio que actualmente presentan “huecos” de vigilancia. “No alcanza con tener aviones si no se cuenta con una adecuada cobertura radar, y viceversa”, explicó Rodríguez, quien destacó que el objetivo es lograr un sistema equilibrado y funcional.

El reequipamiento también alcanza a otras ramas de las Fuerzas Armadas. El Ejército Nacional, por ejemplo, incorporó recientemente vehículos tácticos blindados livianos adquiridos en Brasil, algunos de los cuales ya están desplegados en tareas de patrullaje fronterizo. En el caso de la Fuerza Aérea, además de los Super Tucano, se concretó una operación de intercambio de material en desuso por helicópteros Bell 206, destinados a la formación de pilotos y a misiones de apoyo.

Para el subsecretario de Defensa, estos avances permitirán que, en el mediano plazo, Uruguay cuente con un nivel de capacidades acorde a sus necesidades y responsabilidades. “Hace décadas que el país no incorporaba equipamiento nuevo de esta magnitud”, afirmó, señalando que el impacto de estas inversiones será más visible una vez que todos los sistemas estén plenamente integrados y operativos.

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5 Comentarios

  1. MERITO ABSOLUTO DEL GOBIERNO DEL DR. LACALLE POU, ¿ALQUIEN PODRIA PENSAR QUE ESA MUJER ENTRADA EN CARNES PODRIA HACER ALGO DE ESTO? NO POR SUPUESTO QUE NO……. ELLA PREFIERE EL TANGO. Y EMOCIONARSE SOÑANADO EN VIVIR EN CUBA……..

  2. MERITO ABSOLUTO DEL GOBIERNO DEL DR. LACALLE POU EN COMPRAS INSERVIBLES, ¿ALQUIEN PODRIA PENSAR QUE ESA MUJER ENTRADA EN CARNES PODRIA HACER ALGO DE ESTO? NO POR SUPUESTO QUE NO……. ELLA PREFIERE EL TANGO. Y EMOCIONARSE SOÑANADO EN VIVIR EN EN EE.UU. PERO HOY NO QUIEREN LATINOS CON GREEN CARD NI VISA……..

  3. AHORA SÍ VAMOS A FUMIGAR EL CAMPO MÁS RÁPIDO, CON ESTOS FUMIGADORES VAMOS A PRODUCIR MÁS TRABAJO PARA LOS 5 PEONES QUE CON 15HS DE TRABAJO ESTAN DE VAGOS.

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