Historia, gestión y desafíos de una institución clave para Atlántida

El presidente de la Liga de Fomento de Atlántida, coronel retirado Daniel Cervini, dialogó con el Diario La R.

Daniel Cervini es el presidente la Liga de Fomento de Atlántida.

Desde su creación en la década de 1940, la Liga de Fomento de Atlántida ha acompañado el desarrollo de una ciudad joven, marcada por la iniciativa vecinal y la ausencia inicial de servicios básicos. Bajo la presidencia del coronel retirado Daniel Cervini, la institución busca recuperar su rol histórico, incidir en la planificación territorial y promover infraestructura, empleo y calidad de vida.

La historia de Atlántida está estrechamente ligada a la de su Liga de Fomento. “La Liga de Fomento de Atlántida, como lo dice su nombre, tiene la F de fomento, fomento de la ciudad, fomento de la región”, explica Daniel Cervini, presidente de la institución desde 2018. Se trata de una ciudad joven, cuyos primeros pobladores se establecieron alrededor de 1910 y que recién fue declarada ciudad en la década de 1970. Durante gran parte de ese recorrido, careció de servicios básicos, lo que llevó a los vecinos a organizarse y a crear una institucionalidad que canalizara sus demandas y las hiciera llegar a las autoridades departamentales y nacionales.

En sus orígenes, la Liga fue clave para la llegada del telégrafo, la electricidad, el agua potable, el trazado de calles y cordones de roca extraída de las sierras de Minas, así como para la instalación de servicios fundamentales. “No existía el correo, no existía la policía. Para el verano, la Liga de Fomento contrataba policías y los traía”, recuerda Cervini. También funcionó una policlínica en su sede y se gestionó la llegada de un médico que luego se afincó en la ciudad. La creación del liceo Nº 1 —que hoy lleva el nombre del doctor Alfredo Crisci— y la llegada del Banco República forman parte de ese mismo proceso.

La sede de la Liga, hoy conocida como el “Country”, fue durante años un espacio central de la vida social, educativa y cultural. Allí funcionaron el liceo, el centro comercial y organizaciones como el Rotary. “Prácticamente la historia de la Liga acompaña la historia de la ciudad”, resume Cervini.

Entre los principales desafíos actuales de Atlántida, Cervini no duda en señalar el saneamiento.

Auge, declive y recuperación

Según el presidente de la Liga, Atlántida y su institución vivieron un período de fuerte crecimiento hasta la década de 1980. A partir de entonces, la gestión del predio y del country se volvió compleja y la Liga fue perdiendo protagonismo. Cuando Cervini asumió en 2018, el panorama era desafiante: “La realidad era que no sabíamos gestionar una institución como ésta, por eso pedimos permiso y contactamos instituciones referentes como el Centro de Protección de Choferes de Pando, al Urupan de Pando, a la Liga de Fomento de Punta del Este, al Cantegril de Punta del Este y arrancamos”. “Los edificios principales, que son icónicos en la región, no solo en Atlántida, se llovían; las áreas verdes, que son cinco hectáreas, eran pajonales”.  No obstante, agrega Cervini, había que dedicar el mayor esfuerzo a la ciudad porque tenía “grandes limitaciones de infraestructura”. La actual directiva decidió “partir” el predio y hacer “múltiples concesiones” para avanzar en una estrategia gradual de recuperación y apertura a todo el pueblo. “Hay una concesión para la gente que organiza el baile, otra para el fútbol, otra para el tenis, otra para el pádel”, agregó. Hoy, la sede alberga a numerosas instituciones que hasta ese momento no contaban con espacio propio: el Rotary Club El Águila, el Club de Leones de Atlántida, la Liga de Baby Fútbol de la Costa de Oro, el sector de fútbol de Canelones Interior, la Asociación Uruguaya de Literatura, Historia y Arte el y el Círculo Italiano de la Costa. Para ellas se creó la “Sala de los Vecinos”, un espacio de encuentro.

La música y los espectáculos han sido históricamente un pilar de la Liga. “El día que se inauguró la sede actuaron los Lecuona Cuban Boys, estuvo Roberto Carlos”, recuerda Cervini. En años recientes, pasaron por el escenario artistas como No Te Va a Gustar, Los Pericos, Ciro y los Persas, La Vela Puerca, Luck Ra  y otros, manteniendo viva esa tradición.

Saneamiento, infraestructura y trabajo.

Entre los principales desafíos actuales de Atlántida, Cervini no duda en señalar el saneamiento. “Es el tema que ha estancado esta localidad”, afirma. La Liga ha trabajado el tema durante distintos períodos de gobierno y con autoridades nacionales y departamentales. En ese sentido, sostiene que el fideicomiso aprobado recientemente, por unos 100 millones de dólares, permitirá avanzar en obras que incluyen la planta de tratamiento para toda la ciudad y el colector principal, aunque la cobertura inicial alcanzará solo a una parte del territorio.

Otro eje central es la generación de empleo. Cervini subraya que Atlántida no puede ser “una ciudad dormitorio”. Hoy, el turismo representa una porción reducida de la actividad económica local y predomina el modelo de visitantes por el día. “Tenemos visitantes más que turistas”, explica, señalando la falta de hotelería de alta categoría y de propuestas de entretenimiento.

Uno de los temas históricos que impulsa la Liga es la construcción de un puerto. “Desde la creación de la Liga, en la década del 40, se está buscando el puerto”, sostiene Cervini. A diferencia de intentos anteriores basados en inversión privada, la actual directiva considera que el proyecto debe ser encarado por el Estado. Existen estudios técnicos, mediciones realizadas por la Facultad de Ingeniería y un reciente proyecto elaborado por la Dirección Nacional de Hidrografía.

El puerto, de carácter deportivo y pesquero, estaría ubicado entre la playa Mansa y la Brava, con un diseño que, según Cervini, permitiría preservar el movimiento natural de arena y no afectar las playas. “El puerto no es de Atlántida, es de Canelones, ubicado en Atlántida”, aclara. Además de la actividad náutica, podría generar empleo en pesca, gastronomía y reparación de embarcaciones, replicando otras experiencias exitosas.

“La Liga de Fomento de Atlántida, como lo dice su nombre, tiene la F de fomento, fomento de la ciudad, fomento de la región”.

Movilidad y ordenamiento territorial

Cervini remarca que otro de los serios inconvenientes tienen que ver con la movilidad: la saturación de la Ruta Interbalnearia y la necesidad de que la Ruta 11 sea de doble vía, son preocupaciones centrales. Cervini advierte que, sin intervenciones de fondo, la Interbalnearia corre el riesgo de transformarse en una avenida urbana, afectando la movilidad regional, para toda la costa canaria. En paralelo, la Liga trabaja en propuestas de ordenamiento territorial para preservar la tranquilidad de la ciudad y evitar un crecimiento desordenado. “La piqueta fatal del progreso puede convertir esto en un Pocitos en 30 años”, advierte.

Entre los diez objetivos estratégicos definidos por la Liga, uno es el cuidado del ambiente. Cervini destaca que el municipio de Atlántida es 80% rural y plantea la aspiración de declarar esa zona como área natural, limitando actividades contaminantes. “No tenemos megatambos ni ganadería en régimen de feedlot, y queremos preservar eso”, explica.

El primer objetivo, sin embargo, aclaró, es de carácter intangible: “Intentar generar buena educación, gestión de calidad y transparencia”. Según Cervini, se trata de una respuesta a “tiempos de mala educación, mediocridad y algunos indicios de corrupción”.

Trayectoria personal y vínculo con la ciudad

Cervini, nacido en la ciudad de Canelones, llegó con su Esposa a Atlántida hace tres décadas, buscando un entorno distinto y natural para criar a sus hijos. “Los hijos se criaron arriba de un árbol, iban a la escuela en bicicleta”, relata. Su formación militar, de 40 años de carrera, marcó su visión de gestión y servicio. “El Ejército es una escuela de vida”, afirma, y destaca valores como la igualdad de oportunidades, la libertad y el respeto.

La relación de la Liga con la Intendencia de Canelones es, según su presidente, fluida y permanente, con diálogo directo con intendentes, secretarios generales y directores de distintas áreas. La institución también ha tenido un rol activo en eventos culturales, históricos y productivos, como ferias del vino, festivales musicales y conmemoraciones nacionales. La última Feria del Vino y la Producción, realizada en setiembre de 2025, concitó la presencia de varios representantes diplomáticos (Qatar, Sudán, Egipto, Panamá, El Salvador)

Mirar hacia adelante

Consultado sobre el futuro, Cervini imagina una Atlántida con saneamiento, puerto, empleo, preservación ambiental y un desarrollo equilibrado. “No necesitamos torres de 100 pisos, pero no somos menos, ¿por qué no una de 10?”, plantea, en referencia a la necesidad de incorporar hitos urbanos sin perder identidad.

“Atlántida es una localidad que quedó estancada en 1980 y estamos en 2026”, señala, sin tono de queja, sino como un desafío. En ese camino, la Liga de Fomento se propone seguir siendo un actor activo, llevando los temas del municipio “a los escritorios de Montevideo y de Canelones”, como lo hizo desde sus orígenes.


La paradoja del turismo y la ausencia de infraestructura clave

En materia turística, Cervini señala una paradoja que, a su entender, refleja las limitaciones estructurales de Atlántida y del conjunto de la Costa de Oro. “Canelones tiene el principal aeropuerto internacional del país, el de Carrasco, ubicado en su territorio, y sin embargo solo entre el 2 y el 3% del turismo extranjero termina recalando en el departamento”, afirma. Para el presidente de la Liga de Fomento, este dato evidencia que la cercanía geográfica no se traduce automáticamente en desarrollo turístico si no existe una oferta acorde.

Según explica, la mayor parte de quienes llegan a Atlántida lo hacen como visitantes de corto plazo, provenientes de Montevideo u otras localidades cercanas, y no como turistas que pernoctan varios días. “Tenemos visitantes más que turistas: gente que viene a pasar la tarde o el día y se vuelve”, señala. A su juicio, la falta de hotelería de mayor categoría, de propuestas de entretenimiento diversificadas y de servicios permanentes limita la capacidad de la ciudad para capturar una porción mayor del flujo turístico que ingresa al país por Carrasco.

Cervini considera que esta situación también está vinculada a la ausencia histórica de infraestructura clave, como el saneamiento, la movilidad adecuada y proyectos estratégicos que permitan jerarquizar el destino. “Si no resolvemos los servicios básicos y no generamos atractivos que funcionen todo el año, es muy difícil competir, aun estando a pocos minutos del aeropuerto”, resume, al tiempo que plantea que el desafío es transformar esa cercanía en una oportunidad real para el desarrollo local.

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1 Comentario

  1. Atlántida ES CARO. Ese es el mayor problema. Al turista le sale mucho más económico viajar hasta Piriápolis donde tiene mejores servicios, ofertas diversificadas, está a quince minutos de Punta del Este y no tiene que estar soportando adictos tirados por las calles Si no cambia la mentalidad Atlántida continuará siendo una aldea.

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