La ONG Médicos sin Fronteras (MSF), una de las organizaciones humanitarias más importantes del mundo, tendrá que abandonar la Franja de Gaza cuando acabe este mes, según ha ordenado el Gobierno israelí y tras denunciar que el grupo humanitario ha incumplido los requisitos de estancia al negarse a entregar una lista con sus empleados palestinos. MSF confirmó que tras unos díficiles días de dudas, no iba a entregar la mencionada lista al considerar que convertía a todos sus empleados palestinos en objetivos israelíes.
Ahora, en un comunicado por el Ministerio para Asuntos de la Diáspora y Lucha contra el Antisemitismo de Israel, el Gobierno israelí anuncia el inicio de los procedimientos para «dar por termnadas las actividades de MSF en la Franja de Gaza» por cometer «una violación sustancial y continua de los procedimientos de registro existentes» que Israel dice haber diseñado «para facilitar la actividad humanitaria legítima y al mismo tiempo prevenir el uso indebido de la cobertura humanitaria para actividades hostiles y terrorismo».
A finales de año pasado, Israel anunció la revocación de los permisos de operaciones a ONG internacionales por incumplir unos nuevos requisitos que los trabajadores humanitarios calificaron de prácticamente imposibles de cumplir. Las autoridades israelíes habían pedido a las ONG que presentaran en un plazo de diez meses una serie de documentos sobre su organización y operaciones, incluyendo una lista de todos los empleados, como parte de una nueva normativa de registro que permite denegar permisos si son, por ejemplo, sospechosas de colaborar con «organizaciones terroristas» designadas como tales por Israel, como el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
Ahora, «de acuerdo con la normativa, MSF cesará sus operaciones y abandonará la Franja de Gaza el 28 de febrero de 2026», concluye el Ministerio. El Gobierno israelí, además, replica a MSF que «estas listas de empleados no se compartirán con terceros y se utilizarán exclusivamente para fines internos».

