Al cierre de marzo de 2026, el Banco Central informó que el volumen total de piezas en circulación de billetes y monedas superó los 1.331 millones de unidades, una masa compuesta mayoritariamente por monedas que triplican en cantidad a los billetes.
En el universo del papel moneda, el billete de $ 50 se consolida como el más extendido en todo el territorio nacional. Con 38 millones de unidades en manos del público, representa una de cada cinco piezas de papel que circulan en la economía. Es seguido muy de cerca por el billete de $ 1.000, que con 36,3 millones de unidades mantiene un equilibrio entre volumen y valor. En el otro extremo, los billetes de $ 200 son los más escasos en términos físicos, sumando apenas 8,6 millones de ejemplares, lo que equivale a solo un 5% del total de billetes.
Sin embargo, el verdadero protagonista del volumen físico es la moneda de $ 1. Su presencia es masiva. Con más de 530 millones de unidades, representa casi la mitad del total de monedas existentes en el país. Esta pieza, junto a la de $ 2, que suma otras 333 millones de unidades, constituye la base operativa del cambio diario. En contraste, la moneda de $ 50, a pesar de ser la de mayor denominación metálica, es casi una rareza estadística en comparación, con apenas 9,9 millones de piezas circulando, lo que demuestra que el sistema descansa sobre una base muy ancha de pequeñas denominaciones para aceitar las transacciones cotidianas de la población.

