Las autoridades de Líbano han informado de que la cifra de víctimas por ataques de Israel desde el 2 de marzo supera ya los 2.520 muertos y los 7.800 heridos, pese al alto en fuego en vigor prorrogado la semana pasada en el marco de las negociaciones entre los dos países para poner fin a los enfrentamientos con el partido-milicia chií Hezbola.
El Ministerio de Sanidad libanés ha indicado en un comunicado recogido por la agencia de noticias NNA que 2.521 personas han muerto mientras que 7.804 han resultado heridas a causa de estos bombardeos efectuados por el Ejército israelí en esta última ofensiva, reactivada por Hezbolá en respuesta a los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán el pasado 28 de febrero. La cartera ha indicado horas más tarde que cuatro personas han muerto y 51 ha resultado heridas, incluidos tres niños, víctimas de los ataques de las fuerzas israelíes durante la jornada de este lunes.
Por su parte, el diario libanés ‘L’Orient-Le Jour’ ha informado de dos fallecidos y cuatro heridos, miembros de la misma familia, por un ataque en Suané, en el distrito de Marjayún. Los dos muertos son un matrimonio mientras que los heridos son sus tres hijos y la abuela.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el pasado jueves una extensión de la ya frágil tregua durante tres semanas, tras un encuentro entre delegaciones de Líbano e Israel en Washington.


SON POCOS TENDRIAN QUE SER MAS
Un atentado en Israel, y si mueren militares son bajas en cumplimiento del deber y los civiles muertos son gente inocente. Indiscutible. Bombardean escuelas y hospitales en Beirut y todo Líbano para matar uno o dos jefes de Hezbollah. Los combatientes palestinos muertos no son soldados, siempre son guerrilleros. Lo mismo que decían los españoles de los solados de América del Sur en las guerras de la Independencia. O los yankis de los combatientes de Vietnam. Y los muertos civiles de Líbano no son, para la derecha, víctimas inocentes. Son daños colaterales. Se deshumaniza al enemigo. Y ojo, Los sobrevivientes, son gente a la que ya no le queda nada para perder.