El Poder Ejecutivo uruguayo manifestó su satisfacción tras confirmarse la resolución del gobierno de la República Federativa del Brasil de archivar la denuncia por presunta competencia desleal (dumping) en las exportaciones de leche en polvo procedentes de Uruguay. La decisión de la administración de Luiz Inácio Lula da Silva de cerrar el expediente administrativo sin la aplicación de aranceles ni represalias comerciales representa un alivio estratégico para el complejo lácteo nacional, que tenía en el mercado brasileño a uno de sus principales destinos de colocación externa.
El presidente de la República, Yamandú Orsi, utilizó sus canales oficiales para ponderar el resultado de la controversia, atribuyendo el éxito del dictamen a la articulación técnica desplegada por el Ministerio de Relaciones Exteriores y a la receptividad política de su par brasileño. Orsi, quien remarcó mantener un canal de comunicación permanente con el mandatario del país vecino, enfatizó que la defensa de la producción local y el empleo de los trabajadores uruguayos constituyen prioridades permanentes de su agenda internacional, afirmando que las gestiones diplomáticas directas dieron los frutos esperados por el sector productivo.
Desde el núcleo político de la Torre Ejecutiva se sumaron expresiones de respaldo a la gestión de la crisis comercial. El secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, argumentó que la resolución del diferendo lácteo simboliza la impronta de una administración enfocada en resolver las problemáticas estructurales de la economía real por encima de la retórica pública. En una línea concordante, el prosecretario Jorge Díaz apeló a la máxima institucional de que la mejor forma de decir es hacer, respaldando la reserva y la efectividad con la que las autoridades locales condujeron las mesas de negociación técnica frente a las agencias fiscalizadoras de Brasilia.

