La Copa Mundial de la FIFA 2026 no solo será el evento deportivo más grande del planeta, sino también una enorme vitrina comercial para empresas y marcas de todo el mundo. En ese escenario, las compañías chinas buscan ganar protagonismo internacional aprovechando el alcance global del torneo, que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio en Estados Unidos, Canadá y México.
Según estimaciones de la industria de marketing, el campeonato podría superar los 6.000 millones de espectadores y aumentar un 20% su exposición global respecto a la edición anterior. La estrategia de las empresas chinas refleja un cambio profundo en la forma en que el gigante asiático utiliza el deporte como plataforma de expansión económica y tecnológica.
Durante años, el objetivo principal de muchas marcas era simplemente ganar visibilidad en mercados extranjeros. Sin embargo, actualmente buscan posicionarse en segmentos de mayor valor agregado y demostrar su capacidad de innovación. Wang Xueli, director del Centro para el Desarrollo de la Industria Deportiva de la Universidad de Tsinghua, explicó que los grandes eventos deportivos ayudan a las empresas chinas a ingresar en “una etapa más avanzada de globalización”.
Uno de los elementos que más está transformando el marketing deportivo es la evolución de los hábitos de consumo audiovisual. El informe de la empresa global de tecnología publicitaria The Trade Desk señala que cada vez más espectadores consumen contenidos deportivos a través de múltiples plataformas simultáneamente.
En América del Norte, por ejemplo, casi la mitad de los encuestados afirmó que seguirá los partidos mediante aplicaciones deportivas, mientras que más del 40% utilizará plataformas de streaming y televisión conectada. Esta transformación modifica completamente la lógica publicitaria tradicional, ya que las marcas pueden interactuar con el público antes, durante y después de los encuentros.
Ashley Wu, directora de desarrollo de negocios de The Trade Desk China, sostuvo que la Copa Mundial dejó de ser únicamente un partido de 90 minutos para convertirse en “un ecosistema de contenidos de ciclo largo”. De acuerdo con Wu, este fenómeno permite a las empresas construir relaciones más duraderas con consumidores de distintos países mediante campañas digitales segmentadas y estrategias multiplataforma.

El avance de la inteligencia artificial y las herramientas de publicidad digital también redujo las barreras de entrada para compañías más pequeñas. Históricamente, las Copas Mundiales estaban dominadas por multinacionales capaces de pagar grandes sumas por patrocinio oficial o presencia en estadios. Ahora, las redes sociales y la publicidad dirigida permiten alcanzar audiencias específicas con presupuestos considerablemente menores.
TikTok e Instagram aparecen como dos plataformas clave para esta nueva etapa. El contenido deportivo dejó de estar dirigido exclusivamente al público tradicional del fútbol y comenzó a captar el interés de consumidores jóvenes y mujeres. Una encuesta de The Trade Desk reveló que las mujeres ya representan casi la mitad de la audiencia en varios mercados europeos.
En paralelo, algunas marcas chinas ya participan directamente en la infraestructura tecnológica del torneo. Hisense será socio oficial en tecnología de visualización para el sistema VAR y suministrará pantallas RGB Mini LED para los centros de videoarbitraje de FIFA. Lenovo, por su parte, desplegará más de 10.000 dispositivos y más de 200 ingenieros en las 16 sedes del Mundial. La empresa también introducirá tecnología de “gemelo digital” impulsada por inteligencia artificial, capaz de generar réplicas virtuales en 3D de jugadores y situaciones de juego.
En ese marco, el Mundial 2026 se perfila como una oportunidad estratégica para que China fortalezca la internacionalización de sus marcas, impulse su industria tecnológica y consolide una presencia cada vez más visible en los principales escenarios deportivos del planeta.

