Un hombre de 28 años fue detenido por la Policía de Montevideo como principal sospechoso del femicidio de su pareja, una mujer de 33 años, ocurrido en una vivienda del barrio Villa Española. El hecho se registró en horas de la noche en el domicilio que ambos compartían, donde la víctima fue atacada con un arma blanca en su dormitorio. Tras escuchar el pedido de auxilio, una de las hijas de la mujer acudió a la habitación, momento en que el agresor intentó desviar la responsabilidad del ataque alegando un intento de autoeliminación por parte de la víctima.
La mujer fue trasladada de urgencia al Hospital Pasteur por su hija mayor, donde falleció a causa de la gravedad de las heridas recibidas. Las pericias realizadas en el lugar por el personal de la Policía Científica descartaron la hipótesis de autolesión sostenida inicialmente por el implicado, logrando además la incautación del arma presuntamente utilizada en el ataque. El detenido posee antecedentes penales por hurto y violencia privada, así como indagatorias previas por violencia doméstica, habiendo iniciado el vínculo afectivo con la víctima tras recuperar la libertad meses atrás.
Las actuaciones procedimentales quedaron a cargo del Departamento de Homicidios de la Dirección de Hechos Complejos y de la Fiscalía de Homicidios de 1.° Turno. Los equipos investigadores continúan con el relevamiento de testimonios e indicios biológicos para formalizar la imputación correspondiente, al tiempo que los organismos competentes recuerdan la disponibilidad de canales estatales para la orientación y recepción de denuncias ante situaciones de riesgo violento en el entorno familiar.


Yo soy hombre, pero no soy culpable. Ni siquiera la conocía. Puedo asegurarles que nunca le toqué ni un pelo. El «patriarcado» nunca me benefició por nada. Y me obligó a tener que darles el asiento a embarazadas, ancianas y mujeres en un ómnibus. Yo no quería, pero como hombre, debía hacerlo para ser un «caballero». «Un corno», pensaba yo. «Caballero, tu padre. Yo soy bruto, malandra y me gusta así». Sin embargo, lo hacía. De cornudo que soy.
Yo no tengo la culpa de lo que hacen los machos que tú misma elegiste. A joderse.