China celebró la memoria histórica y la identidad nacional

Cada 1 de octubre, China cambia su ritmo habitual para iniciar las celebraciones por el Día Nacional de China.

China celebra la memoria histórica. Foto: Xinhua

Como cada 1ro de octubre China viste sus calles con banderas, y en Beijing, la plaza de Tiananmén concentra una de las ceremonias más simbólicas del calendario nacional. Asimismo, millones de personas comienzan un período de descanso que, además de marcar una fecha histórica, convierte al país en uno de los mayores escenarios de movilidad interna del mundo.

El Día Nacional de China, conmemora la fundación de la República Popular China en 1949. Con el paso de las décadas, el 1 de octubre también quedó asociado a la llamada Semana Dorada, un período de vacaciones que moviliza a familias, viajeros, comercios, hoteles, restaurantes y sistemas de transporte a lo largo del territorio.

En 2026, la celebración tiene además un significado particular, pues el país conmemora el 77.º aniversario de la fundación de la República Popular China. Este 1 de octubre, una ceremonia de izamiento de la bandera tuvo lugar en la plaza de Tiananmén, en Beijing, como parte de las actividades oficiales por la fecha. Este día permite observar cómo una fecha histórica se convirtió también en un período de encuentro familiar, turismo, consumo y descanso.

República Popular China

El origen del Día Nacional está directamente relacionado con uno de los momentos decisivos de la historia china del siglo XX. El 1 de octubre de 1949, en Beijing, se celebró en la plaza de Tiananmén la ceremonia de fundación de la República Popular China. Durante aquel acto, Mao Zedong anunció la creación del Gobierno Popular Central. La bandera de cinco estrellas fue izada ante una multitud y posteriormente tuvo lugar un desfile militar y una manifestación popular.

En Beijing, el centro simbólico de las celebraciones continúa siendo la plaza de Tiananmén.

El espacio ocupa un lugar central en la memoria política del país y está estrechamente vinculado con la fundación de la República Popular China. La ceremonia de izamiento de la bandera que se realiza en la plaza cada mañana es uno de los principales símbolos asociados al lugar. En la jornada del 1 de octubre, miles de personas se congregan desde horas tempranas para presenciar el acto.

Pero hablar del Día Nacional en China significa hablar también de vacaciones. El 1 de octubre abre un período de descanso conocido como Semana Dorada. El nombre se incorporó al lenguaje cotidiano para referirse a uno de los grandes períodos de vacaciones del calendario chino y, con él, a una temporada de desplazamientos masivos dentro del país.

El sistema de grandes períodos de vacaciones comenzó a adquirir especial relevancia a finales de la década de 1990, cuando las autoridades impulsaron los llamados «Golden Weeks» como una forma de estimular el turismo interno, el consumo y distintas actividades vinculadas a los servicios.

El Día Nacional de China, conmemora la fundación de la República Popular China en 1949

 

Los primeros años mostraron rápidamente el efecto de esta política. Datos de la Oficina Nacional de Estadísticas de China registraron que en 2000 el turismo doméstico alcanzó 744,45 millones de viajes durante el conjunto del año, mientras los ingresos del turismo interno llegaron a 317.600 millones de yuanes. El organismo señaló además el impacto de los largos períodos vacacionales sobre el turismo y el consumo interno.

La Semana Dorada favorece el movimiento de personas hacia destinos turísticos, ciudades de origen familiar y otros puntos del territorio. Al mismo tiempo, genera una fuerte demanda sobre trenes, vuelos, carreteras, hoteles, restaurantes y espacios de entretenimiento.

En 2026, el Aeropuerto Internacional de Beijing Capital prevé transportar más de 1,66 millones de pasajeros durante el período del Día Nacional, con un promedio diario de 237.000 viajeros y 9.448 operaciones aéreas previstas. Las jornadas del 1 y el 7 de octubre aparecen como los dos principales picos de movimiento, con más de 245.000 pasajeros cada día.

Una China que viaja

Durante estos días, las estaciones ferroviarias y los aeropuertos adquieren un protagonismo especial. Familias que aprovechan el descanso para reencontrarse, jóvenes que organizan viajes con amigos y turistas que recorren distintas regiones del país coinciden en una misma ventana temporal.

Los destinos más conocidos suelen concentrar una parte importante de esta demanda. La Gran Muralla, Xi’an, Shanghai, Hangzhou, Chengdu, Guilin y otras ciudades con atractivos culturales y naturales reciben durante estas fechas una afluencia especialmente elevada.

En los últimos años se ha observado un creciente interés por ciudades más pequeñas y destinos menos conocidos, una tendencia relacionada con la búsqueda de experiencias diferentes y con el desarrollo de nuevas alternativas de turismo cultural y de naturaleza.

En ese sentido, la Semana Dorada funciona también como una especie de fotografía temporal de la movilidad dentro de China: durante pocos días, millones de personas cambian de ciudad, recorren nuevas regiones o regresan a sus lugares de origen.

Para muchas familias, las vacaciones representan simplemente una oportunidad para permanecer en casa, reunirse con amigos, descansar, salir a comer, visitar espacios comerciales o realizar actividades para las que la rutina laboral deja poco tiempo.

El país conmemora el 77° aniversario de esta fecha histórica. Foto: Xinhua

Una de las características más visibles del Día Nacional es la presencia de símbolos asociados a la celebración. En Beijing, la dimensión simbólica es particularmente evidente por la presencia de Tiananmén y de otros espacios relacionados con la historia contemporánea del país.

Pero fuera de la capital, la celebración adquiere expresiones diferentes. En cada ciudad se combinan los elementos nacionales con las particularidades culturales locales.

Más allá de sus celebraciones oficiales, el Día Nacional también se desarrolla en un país con una identidad cultural construida a lo largo de miles de años. China conserva una profunda tradición vinculada con sus costumbres, su patrimonio, su gastronomía, sus expresiones artísticas, sus festividades y las relaciones familiares, elementos que continúan formando parte de la vida cotidiana. 

 

Aunque el 1ro de octubre conmemora un acontecimiento de la historia contemporánea, su celebración ocurre dentro de una sociedad donde conviven símbolos nacionales modernos con tradiciones heredadas de distintas generaciones. Desde la importancia que mantienen las reuniones familiares hasta el valor otorgado a determinadas prácticas culturales, la fecha ofrece también una oportunidad para observar esa convivencia entre pasado y presente que caracteriza a buena parte de la experiencia cultural china.

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