En el marco del Día del Patrimonio de Uruguay, celebrado el 3 y 4 de octubre, la sede de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela conocida también como monumento histórico del Uruguay llamada el “Palacio del Correa” recibió a más de mil visitantes este pasado fin de semana. La sede diplomática se sumó a esta celebración nacional con una programación que permitió conocer la historia del edificio y acercarse a las expresiones culturales de Venezuela y Uruguay.
Durante ambas jornadas, uruguayos, venezolanos, argentinos, españoles y visitantes de otras nacionalidades, recorrieron la sede. Su participación hizo de este espacio un lugar de encuentro, donde el interés por el patrimonio dio paso al diálogo y al reconocimiento de las raíces que enriquecen a nuestras sociedades.
Como parte de los recorridos realizados en el país durante este fin de semana, la visita al Palacio Correa ofreció una oportunidad para descubrir su valor histórico y cultural. Las explicaciones que acompañaron el recorrido permitieron conocer distintos espacios del edificio y comprender su significado como sede de la representación diplomática venezolana en Uruguay.

La programación concedió un lugar especial a los pueblos originarios de Venezuela como lo son los: Wayúu, Warao, Yanomami, entre otros. Los pueblos indígenas estuvieron presentes a través de juegos y áreas dinámicas que propusieron una aproximación participativa a su diversidad cultural. Las actividades facilitaron el encuentro entre generaciones y despertaron el interés por conocer sus tradiciones y formas de vida.

Por otra parte la participación de integrantes de la comunidad charrúa acercó a los asistentes a su cultura y a su presencia en la sociedad uruguaya. Este intercambio invitó a reconocer el patrimonio como una herencia viva, que se expresa también en las voces, los saberes y las experiencias de las comunidades.
La exposición fotográfica “Venezuela Indígena, Universo Sonoro” complementó la propuesta. A través de las imágenes, el público pudo acercarse a la riqueza cultural de los pueblos indígenas de Venezuela, en una experiencia que invitó a observar y valorar su aporte a la identidad del país.

El recorrido incluyó también la biblioteca Elena Quinteros. Allí se compartió parte de la historia de la maestra y militante sindical uruguaya, a quien este espacio rinde homenaje. Su memoria aportó un momento de reflexión sobre la defensa de los derechos humanos y los vínculos históricos que unen a Venezuela y Uruguay.
Asimismo, durante ambas jornadas se habilitó el retiro especial de pasaportes, permitiendo que ciudadanos venezolanos recibieran sus documentos y compartieran las actividades de esta celebración.
El apoyo de los voluntarios y la participación de la comunidad charrúa contribuyeron al desarrollo de un encuentro abierto y cercano. Al sumarse al Día del Patrimonio de Uruguay, la Embajada reafirmó el valor de la cultura como espacio de diálogo, cooperación y amistad entre los pueblos.

