La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, destacó la inversión de 5.700 millones de dólares anunciada por la empresa española Solaria para desarrollar una planta fotovoltaica y un centro de datos en Uruguay. El proyecto prevé generar más de 3.000 puestos de trabajo durante la construcción y mantener alrededor de 1.500 empleos permanentes.
“Es una inversión histórica en Uruguay”, afirmó Cardona, quien comparó su magnitud con los 3.000 millones de dólares de inversión público-privada destinados a la incorporación de parques eólicos a la matriz eléctrica. La jerarca definió la iniciativa como “un proyecto presente y un proyecto futuro”, cuyo desarrollo comenzará durante la actual administración y continuará en el próximo gobierno.
Las obras están previstas para comenzar en marzo de 2027. La primera fase tendría que finalizar entre 2029 y 2030, de acuerdo con las estimaciones de las autoridades. La planta de generación solar se instalará en Florida, mientras que el centro de datos tendrá una primera etapa en Canelones y una segunda en San José.
Cardona señaló que el cumplimiento de los plazos requerirá coordinación entre el Estado, Solaria y las empresas privadas que participen en la construcción. También destacó que los empleos permanentes estarán vinculados a las tecnologías de la información, el procesamiento de datos y las tareas de operación y mantenimiento.
“Es un proyecto donde gana UTE, gana Uruguay”, sostuvo la ministra. Según explicó, la iniciativa no solo tendrá impacto por el volumen de inversión y la generación de empleo en el interior, sino también por el aprovechamiento de la infraestructura y las capacidades energéticas del país.
La jerarca valoró la estabilidad económica e institucional de Uruguay como un factor para atraer inversiones tecnológicas. Además, planteó que la combinación de energías renovables, conectividad y recursos humanos puede fortalecer al país como centro regional de servicios digitales.
Cardona atribuyó el cierre del acuerdo, concretado en cinco meses, al trabajo del Gobierno y de la diplomacia uruguaya.

