Bo “Bosse” Johansson, una de las figuras más queridas del fútbol nórdico, falleció a los 83 años.
Como entrenador, se consagró con el Östers IF, al que llevó a dos títulos consecutivos de la Allsvenskan en 1980 y 1981. En Dinamarca alcanzó su mayor reconocimiento. En 1994 conquistó la Superliga con el modesto Silkeborg IF, un título sorprendente. Dos años después asumió la selección danesa, cargo que ocupó entre 1996 y 2000. Con un estilo más ofensivo que el de su antecesor Richard Møller Nielsen, revitalizó al equipo y lo clasificó al Mundial de Francia 1998. Allí Dinamarca llegó a cuartos de final, su mejor resultado histórico en una Copa del Mundo, tras eliminar a Nigeria por 4-1, antes de caer 3-2 ante Brasil. En total dirigió 40 partidos al combinado danés con 17 victorias, 9 empates y 14 derrotas. También lo llevó a la Eurocopa 2000, donde el equipo no superó la fase de grupos.
Más tarde entrenó al IFK Göteborg (2003-2004) y en 2005 logró la Copa de Noruega con el Molde FK. Su último rol técnico fue como asistente en el Åtvidabergs FF en 2010.

