La víctima, un empleado de una empresa, se dirigió al banco para retirar el dinero destinado al pago de salarios y aguinaldos. Después de obtener la cantidad de $2,6 millones de una sucursal bancaria situada en la intersección de Agraciada y San Martín, se encaminó hacia su lugar de trabajo.
Sin embargo, mientras transitaba por Calderón de la Barca y Andrés, fue interceptado por un vehículo en el que viajaban dos personas. Estos individuos amenazaron al empleado con armas de fuego y se apoderaron del dinero.
Tras cometer el delito, los asaltantes se dieron a la fuga con el botín. Afortunadamente, no hubo personas heridas durante el incidente.

