Este lunes, la Universidad Católica de Uruguay enfrentó una nueva amenaza de bomba, lo que llevó a la evacuación inmediata de docentes, funcionarios y estudiantes en sus sedes de Montevideo, Punta del Este y Salto. La amenaza, que hacía alusión a un posible ataque con armas y explosivos, generó la suspensión de las clases y la evacuación de todos los edificios.
En la sede central de la universidad, ubicada en la avenida 8 de Octubre, los miembros de la comunidad académica se vieron obligados a abandonar las instalaciones bajo la lluvia, algunos con paraguas, mientras esperaban instrucciones. Con el paso de las horas y la decisión de suspender las actividades, los estudiantes y personal se retiraron, quedando únicamente el personal de seguridad y autoridades del centro educativo.
La amenaza, que contenía detalles similares a la recibida por la Universidad de la República (Udelar) la semana pasada, indicaba que una persona podría ingresar al campus con armas y explosivos, aunque no se registró ningún incidente de este tipo.
El mensaje de amenaza recibido por la Católica en la mañana de este lunes especificaba el potencial ingreso de una persona armada, lo que motivó el protocolo de evacuación. En respuesta, las autoridades universitarias, en colaboración con el Ministerio del Interior, evaluaban los próximos pasos a seguir.
En un comunicado publicado por la universidad en sus redes sociales a las 9:00 a.m., se informó que, debido a la amenaza, las actividades quedaban suspendidas hasta las 13:45 horas, mientras las autoridades competentes trabajaban en la resolución del incidente.
Este incidente se suma a otras amenazas recientes, como las registradas el domingo en Portones Shopping y el Mercado Agrícola de Montevideo (MAM). Desde la Dirección Nacional de Bomberos, se indicó que, a partir de ahora, no se brindarán más detalles a los medios sobre las amenazas de bomba, como medida disuasoria contra los responsables de realizar las falsas alertas.