El cáncer colorrectal es un tipo de cáncer que afecta al colon (intestino grueso) o al recto. Es uno de los tipos más frecuentes de cáncer en todo el mundo. Puede causar daños graves y la muerte. La mayoría de los casos son personas mayores de 50 años.
El cáncer colorrectal es el tercer tipo de cáncer más recurrente y representa aproximadamente el 10% de todos los casos de cáncer y es la segunda causa de muertes relacionadas con esta enfermedad en el mundo. Se estima que, en 2020, hubo más de 1,9 millones de casos nuevos de cáncer colorrectal y causó más de 930.000 muertes.
Como la mayoría de los cánceres, la incidencia y el impacto del colorrectal pueden reducirse significativamente mediante la aplicación de estrategias de prevención primaria, como la adopción de un modo de vida sano y la reducción de los factores de riesgo, así como con la detección precoz mediante el cribado.
Los síntomas frecuentes son diarrea, estreñimiento, sangre en las heces, dolor abdominal, pérdida de peso sin causa aparente, cansancio y concentraciones bajas de hierro. Aunque muchas personas no presentan síntomas en las fases iniciales de la enfermedad y esto conlleva a que se diagnostique en una etapa avanzada cuando las opciones de tratamiento son limitadas.
El riesgo de cáncer colorrectal se puede reducir manteniendo una alimentación saludable, haciendo ejercicio con regularidad, no fumando y reduciendo el consumo de alcohol. Es fundamental realizar exámenes periódicos para detectar la enfermedad de manera precoz. El tratamiento del cáncer colorrectal depende de su tipo y evolución, así como de los antecedentes médicos del paciente. Entre los tratamientos se incluyen los siguientes: intervención quirúrgica, radioterapia, quimioterapia, tratamiento dirigido e inmunoterapia.