La ley en el país aclara que todas las personas que necesiten ser atendidas tienen derecho a acceder a los servicios de la salud mental y, aunque la ley es clara y concisa, en Uruguay estas asistencias por parte del sector público se ven cada día más colapsadas y limitadas por diversos motivos: falta de infraestructura, poca capacitación al personal médico sobre cuestiones de la salud mental, entre otros factores.
Este escenario generó una estadística insólita por parte de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que a finales de 2024 indicó que el país tiene una de las tasas de suicidio más altas de América Latina, con un promedio de 16 muertes semanales. A pesar de lo alarmante del dato, el suicidio sigue siendo un tema rodeado de silencio, tabúes y estigmas que impiden que la sociedad lo aborde abiertamente.
Es por ello que la asistencia de salud mental se está comenzando a privatizar y cada día son más las personas que intentan ayudar prestando servicios dignos y de calidad, como lo sugieren las leyes del país. Dentro de estos casos nos encontramos con Florencia Di Giovanni, licenciada en Psicología titulada en la Universidad de la República. Además, posee un posgrado en Terapia Cognitivo-Conductual y especialización en Dialectical Behavior Therapy (DBT). A su vez, posee una maestría en neurociencias y psicoterapias contemporáneas.
Florencia viene de una familia de médicos y desde muy joven se proyectó la apertura de un consultorio propio en el país. Luego de un recorrido de profundización en la clínica y de trabajo en diferentes instituciones, abrió su consultorio en el Prado de Montevideo. Posteriormente, la sobredemanda la incentivó a inaugurar la Clínica Psicoterapéutica Prado. “La clínica surgió desde mi adolescencia; mi madre es médico y verla trabajando dentro de la salud me animó para querer dedicarme a lo mismo». “Además, también veía esa dependencia que ella tenía a un servicio; eso me llevó a apostar por una propuesta de valor en Uruguay e independizarnos para marcar la diferencia con la salud tradicional”, recordó.
La especialista comenzó a atender pacientes desde el 2018 mientras terminaba uno de sus posgrados; a partir de allí comenzó a avanzar y, cuando se sintió “más segura”, decidió crear su propio equipo de trabajo y abrir la clínica sobre la calle Adolfo Berro 1221 BIS. “Es muy difícil que un profesional de la salud (fuera de ciertas especializaciones) pueda tener una clínica particular, pero luego de profesionalizarme y formarme estratégicamente, me animé a dar el siguiente paso, que fue inaugurar la clínica en diciembre del año pasado”, explicó.
La directora y fundadora de la clínica asegura que, a pesar de que el mercado es pequeño y la competencia es muy fuerte, desde su centro de salud “ejercemos la psicoterapia desde la ética profesional, brindando un servicio de calidad y que se diferencia de lo que actualmente existe en nuestro país por brindar una propuesta diferente”.
“Uruguay es uno de los pocos países del mundo en que para dedicarte a la psicología clínica no se necesita un posgrado; solo con recibirte de la facultad ya puedes ejercer y eso a mi entender es una amenaza para la calidad de nuestra profesión y la salud mental de los uruguayos. Con años de experiencia, aprendí que, sin la formación adecuada, no estás preparado para enfrentar un paciente y todo lo que eso conlleva”, reflexionó. Agregando que en su clínica todos los especialistas están formados con postgrado en Cognitivo-Conductual y eso marca la diferencia con el resto.
En la actualidad, la clínica tiene alrededor de 35 pacientes y 14 empleados aproximadamente, especializados en diferentes áreas para ofrecer un servicio enfocado en terapias innovadoras y basadas en la evidencia científica. Entre los servicios, ofrecen evaluación psicodiagnóstica para todas las etapas del desarrollo, terapias especializadas, como psicoterapia cognitivo-conductual para todas las edades, neuropsicología, Terapia Dialéctico-Conductual (DBT), entre otras; psicopedagogía clínica, fonoaudiología clínica; psiquiatría infantil y de adultos; y psicología del deporte. Además, buscan diferenciarse por brindar terapia en modalidad bilingüe a extranjeros y grupos de expatriados en Uruguay. Las asistencias están dirigidas a personas de todas las edades.
La fundadora asegura que la salud mental en el presente tiene cada vez más demanda y son buenas noticias porque ya no es un “tabú”. De igual forma, también es cierto que aparecieron o se agravaron trastornos a raíz de la vida que llevamos, por ejemplo, con los niños por las pantallas, aunque no es el único factor, pero es un punto clave. “La vida en Uruguay cambió y la realidad es que la salud mental cada vez tiene más demanda; quizás tenga que ver con el tema de la inmediatez y los tiempos que generan estrés”.
“Lo que hemos notado es el aumento de casos de trastornos en neurodesarrollo; no sabemos si es por cambios en la genética o por la contaminación ambiental durante la gestación, pero entendemos que es multicausal. Los diagnósticos de niños con autismo, con trastornos de conducta, con TDAH, adolescentes con trastornos de personalidad, adultos con trastornos del estado anímico, entre otros, hoy tienen mucha demanda, así como baja cobertura y respuesta del Estado. Las mutualistas están colapsando”, recalcó.
Explica que la intención de la clínica es posicionarse como referente en salud mental en el Uruguay y sobre todo tener todas las especializaciones en un solo espacio, ofreciendo a toda la zona oeste de Montevideo y al resto de las zonas del Uruguay un servicio de calidad. “La receptividad ha sido muy buena por parte de la población; estamos comenzando a generar convenios y alianzas con diferentes seguros médicos del sector, empresas privadas, colegios y universidades para ofrecerles descuentos y atender a la excesiva demanda”, mencionó.
Finalmente, mencionó que este año esperan seguir creciendo e ir cumpliendo objetivos, como la incorporación de nuevas tecnologías al servicio de la salud mental. Para el 2025 tienen la meta de crear una sala de psicomotricidad, contar con equipos de realidad virtual para abordar los miedos y las fobias e incorporar un equipo de neurofeedback que utiliza técnicas basadas en neurociencia, no invasivas que permiten reaprendizaje cerebral y mejoran el bienestar general. “Se pueden comunicar con nosotros por WhatsApp al 092622622, las redes sociales, en Instagram @clinicapsicoprado o por la página web: https://www.cpp.com.uy”, cerró.