Las compras de los uruguayos en el exterior mediante envíos postales internacionales muestran un crecimiento sostenido desde 2020, que en los últimos dos años adquirió una dimensión claramente estructural. De acuerdo con los datos oficiales del Sistema LUCÍA, el total de envíos postales internacionales (EPI) pasó de 776.585 en 2020 a 2.824.560 en 2025, lo que implica que en apenas cinco años el volumen se multiplicó por más de tres.
La evolución no fue lineal. En 2021 los envíos crecieron a 888.446, mientras que en 2022 se registró una leve retracción hasta 801.891. En 2023 volvieron a aumentar, alcanzando 880.673 envíos, pero el verdadero punto de quiebre se produjo en 2024, cuando los EPI saltaron a 1.571.620. En 2025, el crecimiento se profundizó con una suba interanual del 79,7%, consolidando un nuevo piso de actividad.
El régimen de franquicias explica buena parte de esta expansión. En 2020 se registraban 363.034 envíos bajo esta modalidad. En 2021 ascendieron a 420.352, en 2022 a 494.292, y en 2023 a 549.330. El salto decisivo se dio en 2024, cuando las franquicias alcanzaron 951.624 envíos, para duplicarse en 2025, con 1.983.831 operaciones, más de cinco veces el volumen observado cinco años atrás. El Régimen Simplificado (RS), aunque de menor peso relativo, es el que muestra la mayor tasa de crecimiento. En 2020 apenas sumaba 29.745 envíos, cifra que fue aumentando gradualmente hasta 57.551 en 2023. En 2024 se produjo un quiebre abrupto, con 288.658 envíos, que volvieron a duplicarse en 2025, alcanzando 616.823, con una variación interanual del 113,7%.
El análisis por tipo de mercadería revela una notable estabilidad en las preferencias de consumo a lo largo de todo el período. En los tres regímenes (EPI, franquicias y RS) la vestimenta y las manufacturas textiles lideran ampliamente el ranking de productos importados. Solo en 2025, este rubro superó 1,5 millones de envíos dentro del total de EPI. En segundo lugar se ubican los muebles y artículos para el hogar, incluyendo bazar y decoración, seguidos por los juguetes, juegos y artículos para recreo. Muy por detrás aparecen los aparatos eléctricos, relojes, libros y videojuegos.
Este crecimiento acelerado coincide ahora con un cambio relevante en el tratamiento impositivo de estas operaciones. El IVA para compras al exterior comienza a regir el 1° de mayo de 2026, eliminando la exención anterior para compras pequeñas y gravando todas las adquisiciones online.
El desafío será observar en qué medida la aplicación del IVA logra moderar el volumen de compras o si, por el contrario, el hábito ya consolidado de comprar en plataformas internacionales amortigua el impacto del nuevo impuesto.



