Abandono de las infancias

Denuncias de violencia contra Jonathan databan de su niñez

Primaria y el sistema CAIF habían alertado sobre agresiones en el hogar del adolescente asesinado mucho antes de su ingreso a la UTU.

La tragedia de Jonathan, el adolescente de 15 años asesinado por su padre en Flor de Maroñas, sumó nuevas y alarmantes revelaciones que exponen una cadena de omisiones institucionales. Según confirmaron fuentes de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y la directora de Primaria, Gabriela Salsamendi, el sistema educativo había denunciado formalmente situaciones de violencia en el hogar del joven desde que este asistía a centros CAIF, en su primera infancia.

A pesar de que las alertas se reiteraron durante su paso por la escuela pública y, más recientemente, en noviembre de 2025 por parte de la UTU de Flor de Maroñas, las intervenciones no lograron evitar el desenlace fatal. Compañeros de Jonathan relataron incluso que el joven asistía a clases con moretones visibles que intentaba ocultar con su vestimenta. «Primaria hizo denuncias de hace muchos años», subrayó Salsamendi, quien calificó el hecho como una situación «particular y gravísima» que hoy es abordada por los equipos de Escuelas Disfrutables en coordinación con Fiscalía.

La situación de vulnerabilidad no se limitaba al adolescente. Las autoridades confirmaron que también existían denuncias previas por violencia vinculadas a su hermana menor, quien tras el crimen fue puesta bajo el cuidado de su abuela para garantizar su integridad. El Ministerio de Educación y la ANEP se encuentran bajo un fuerte escrutinio por la falta de una «resolución esperada», tal como admitió el presidente de ANEP, Pablo Caggiani, ante un caso que ya estaba en el radar de múltiples organismos del Estado.

 

Comparte esta nota:

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Género y Feminismos