¿El Capitolio de La Habana es igual al de Washington? - Diario La R

¿El Capitolio de La Habana es igual al de Washington?

En el corazón de La Habana, una edificación muy semejante a la sede del Congreso de EE.UU.

Los más radicales afirman que son muchas las construcciones del mundo con cúpulas, representación del cielo en la antigua Persia y el mundo helenístico-romano. Los más moderados se empeñan en describir al Capitolio de La Habana, como una copia muy semejante al de Washington D. C… Lo cierto es que, a lo largo de los años, esta polémica ha crecido con mucho simbolismo, y se asocia a las contradicciones entre ambas capitales, sus pueblos y sus gobiernos.

El Capitolio de Cuba, ubicado en el centro de la capital, kilometro 0 de la Carretera Central, es la sede del parlamento, y símbolo identitario de la nación. Un metro más alto, un metro más ancho y un metro más largo es la edificación habanera, y la diferencian de la norteamericana más de 100 años de historia posterior. Enfocándonos en la joya arquitectónica caribeña, Monumento Nacional, el Diario hoy le ofrece algunos datos interesantes…

En el año 1925, Gerardo Machado asume la presidencia de Cuba, y una de sus primeras tareas gubernamentales fue la organización de la Sexta Conferencia Internacional Panamericana sede en el país, con el objetivo de crear y fomentar más cooperación diplomática, política y económica entre los países de las Américas. Era necesario la construcción de un edificio a la altura del gran acontecimiento. Un arquitecto cubano y una empresa estadounidense estuvieron en el diseño y construcción, plan de finalización para 1928. Este objetivo no fue cumplido en tiempo, el evento se pudo realizar en el edificio, pero la inauguración oficial fue en 1929. La longitud de la construcción es de 207,44 m, y su composición arquitectónica y volumétrica se estructuró a partir de un cuerpo central compuesto por la escalinata monumental, de casi 36 m de ancho por 28 m de largo y un total de 56 peldaños interrumpidos por tres descansos intermedios. A ambos lados del desembarco de la gran escalera, se emplazan dos grupos escultóricos hechos en bronce por el artista italiano Angelo Zanelli, La Virtud Tutelar del Pueblo y El Trabajo, de 6,50 m de altura cada uno. La cúpula, de una altura de 92 m, fue en su momento la quinta más alta del mundo con un diámetro de 32 m.

El verdadero simbolismo de la edificación se encuentra en el interior, donde da la bienvenida a los habitantes la imponente escultura de La República, situada bajo el domo, obra también de Zanelli, hecha en bronce, con 15 m de altura, en su momento fue también la segunda más grande del mundo bajo techo. A parte de contar con una gran biblioteca, este monumento también destaca por el Salón de los Pasos Perdidos, el más monumental de los espacios existentes en los edificios públicos del país, con casi 50 m de largo, 14,5 de ancho y casi 20 m de puntal. Se llama así pues cuando atraviesas el lugar, se escuchan valga la redundancia, pasos perdidos.

Luego del Triunfo de la Revolución Cubana, el Capitolio se convirtió en Sede de la Academia de Ciencias de Cuba y la Biblioteca Nacional de Ciencias, pero es triste reconocer su deterioro con el paso de los años. No es hasta el año 2013, impulsado por la Oficina del Conservador de la Ciudad de la Habana que es cerrado para su restauración masiva. Seis años después el Capitolio recuperó su magnificencia.

Las visitas al edificio suelen salir cada hora, siempre guiadas y están organizadas en grupos de 15 personas, las cuales podrán acceder a la instalación en cinco horarios diferentes de martes a sábado, con excepción de los miércoles y los domingos. Estos recorridos abarcan sus principales atractivos: la majestuosidad del Salón de los Pasos Perdidos, con sus 120 metros de longitud, enorme cúpula y la escultura La República. Otros salones de importancia son el Yara, donde se conservan hermosas piezas de la vajilla original; Jimaguayú con esculturas del artista italiano Angelo Zanelli, y Baraguá, destinado a reuniones de trabajo, así como también la biblioteca José Martí.

En la cripta que guarda los restos del mambí desconocido se pueden apreciar las banderas de todas las naciones del continente americano, la escultura de La Patria, la partitura del himno de Bayamo y el escudo de armas de la nación.

En el corazón de la Habana, mirando hacia la parte más vieja de la ciudad, y frente al Parque Central, el Capitolio de la Habana, saluda a los visitantes.

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