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Por este paso transitan un promedio de 144 buques diarios

Estrecho de Ormuz: Un punto estratégico para el comercio mundial

El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más importantes y estratégicos del mundo.

Alrededor de una quinta parte del consumo mundial de petróleo pasa cada día por el estrecho de Ormuz
Alrededor de una quinta parte del consumo mundial de petróleo pasa cada día por el estrecho de Ormuz

Alrededor de una quinta parte del consumo mundial de petróleo pasa cada día por el estrecho de Ormuz. Este angosto canal, que en su punto más estrecho separa a Omán de Irán por tan solo 33 kilómetros, conecta a los productores de crudo de Medio Oriente con los mercados clave de Asia Pacífico, Europa y América del Norte. Limitado al norte por Irán y al sur por Omán y Emiratos Árabes Unidos (EAU), conecta el Golfo Pérsico con el mar Arábigo.

Por este paso transitan un promedio de 144 buques diarios, 37 % son petroleros, 17 % portacontenedores y 13 % graneleros. La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) señala que en 2024 y el primer trimestre de 2025, esta vía canalizó una parte significativa del comercio marítimo total de petróleo. También indica que alrededor del 20 % del comercio mundial de gas natural licuado fluye por allí, principalmente desde Qatar y EAU hacia Asia.

El estrecho de Ormuz se ha convertido en un epicentro de riesgo global tras los ataques militares en Medio Oriente
El estrecho de Ormuz se ha convertido en un epicentro de riesgo global tras los ataques militares en Medio Oriente

La escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán puso este punto en el epicentro global. Tras los bombardeos lanzados por EE.UU. e Israel contra objetivos en Irán, Teherán respondió con ataques contra Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Baréin, Kuwait y buques petroleros. En ese contexto, Irán activó su capacidad de presión sobre Ormuz. El estrecho funciona como un embudo natural, cualquier embarcación que quiera entrar o salir del golfo debe pasar obligatoriamente por allí. Cada día transitan cerca de 20 millones de barriles de petróleo, aproximadamente una quinta parte de la producción mundial. Además, por allí se transporta casi el total de la producción de gas natural licuado de Catar, responsable de una quinta parte del suministro mundial.

El control efectivo del estrecho está dividido entre Irán y Omán según delimitaciones de 1975, pero la capacidad real de influencia la ejerce Irán. Tras el inicio del conflicto, las autoridades persas advirtieron que el tránsito marítimo por Ormuz no es seguro. Lo cual provocó la suspensión o el desvío de rutas de grandes navieras como la danesa Maersk y las japonesas Mitsui O.S.K. Lines, Nippon Yusen y Kawasaki Kisen.

La EIA califica el estrecho de Ormuz como el punto de estrangulamiento más importante del mundo para el tránsito de petróleo. Si Irán decide cerrarlo, tiene la capacidad de causar un shock en los mercados petroleros, impulsar los precios y la inflación. Un análisis de S&P señala que cualquier cierre afectaría las exportaciones de Arabia Saudí, EAU, Kuwait y Catar, retirando más de 17 millones de barriles diarios de los mercados mundiales. Los precios del petróleo se dispararía por encima de los 100 dólares el barril.

Especialistas en el tema refieren que el cierre del estrecho sería especialmente perjudicial para economías asiáticas dependientes del crudo y el gas transportados por este corredor. Un análisis del Centro Robert Strauss para la Seguridad y el Derecho Internacionales sostiene que bloquear el paso sería extremadamente difícil para las fuerzas económicas, políticas y militares presentes en la región. Según datos de Bloomberg de 2025, los países que requieren del petróleo que pasa por este estrecho tienen almacenados al menos 5.800 millones de barriles de crudo y combustible. Es una buena reserva, comparada con los 7.300 millones de barriles anuales que transitan por Ormuz.

La Organización Marítima Internacional instó a las navieras petroleras a evitar el tránsito por la región del Golfo Pérsico hasta que mejoren las condiciones. Por ahora, el pulso en Ormuz mantiene en vilo a los mercados energéticos globales. Analistas prevén oscilaciones en los precios ante la incertidumbre sobre cómo impactarán en los suministros de Medio Oriente los recientes ataques. El temor ya se refleja en los precios. El crudo Brent (referencia internacional) cerró el viernes en 72.87 dólares por barril, su nivel más alto en siete meses.

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1 Comentario

  1. Reactualizando la información se ha comunicado por parte de las autoridades iraníes que el Estrecho de Ormuz se ha cerrado totalmente al tránsito y que cualquier embarcación que intente pasar será atacada.
    Los mercados internacionales ya han reaccionado al hecho provocando una suba del 50% en el petróleo y un 70% en el gas, lo cual sin duda se verá muy pronto reflejado en los precios al consumidor final, don Juan Pueblo, el cual verá el precio del combustible empezando con un aumento en primera instancia de un 20% y agravándose en la medida que el conflicto se extienda.
    Las compañías productoras y transportadoras, como es «normal y de uso» no perderán un peso, ya que los sobreprecios de sus gestiones de emergencia serán amortiguados y absorbidos por el bolsillo del antemencionado amigo don Juan Pueblo.
    Esta «normalidad» en la transmisión de costos extraordinarios al consumidor es una muestra más de la total y absoluta carencia de consideración que tienen hacia los que pagan sus mal usados impuestos, quienes INICIAN actividades bélicas, y sin medir las consecuencias de sus criminales decisiones.
    Tal vez dentro de algunos milenios, si es que no entramos en una autodestrucción sistemática, la humanidad haya avanzado lo suficiente en sus procesos de control sobre las decisiones de los gobiernos como para poder evitar que los «elegidos y votados» no vayan en contra de los verdaderos intereses de los votantes, favoreciendo sólo al grupo de corporaciones que se enriquecen desmedidamente, manejando la intermediación en los procesos de transformación de materias primas en bienes de consumo. Muy lejana época por alcanzar, mucha injusticia dictatorial y mucha muerte veremos antes de alcanzar una vida equilibrada bajo procedimientos que regulen las instituciones que han sido creadas (teóricamente) con el propósito de que podamos vivir felizmente y sin preocupaciones tan ancestrales como la supervivencia misma!
    Obviamente que para que esto suceda habrá que modificar algún gene de nuestra cadena, lo cual evitará el nacimiento de individuos con alguna disfunción cerebral determinada, que es la que crea genocidios y manda armadas alrededor del planeta con el sólo fin de provocar destrucción y muerte –y nunca hemos visto ninguna armada enviada a construir cañerías de agua potable y con contenedores llenos de medicinas, ni hemos visto un millón de uniformados de un país estacionarse en 900 bases alrededor del planeta cargando arados, serruchos, martillos, taladros, cemento pórtland en vez de aviones, merralletas, tanques y granadas… No, impensable…!!!
    Siempre encima de todo eso está lo peor (quienes toman las terribles decisiones de mandar a matar) lo cual confirma que las materias fecales flotan sobre el agua y todo lo pueden contaminar.

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