En el marco del Mes Internacional para la Eliminación de la Violencia hacia la Mujer, el Ministerio de Defensa Nacional se presentó este martes la nueva Unidad Especializada en Género, un organismo que sustituye y amplía el trabajo de la Comisión Especializada creada en 2012, con el objetivo de jerarquizar la política institucional en materia de igualdad, derechos humanos y abordaje de situaciones de violencia y acoso.
La ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo, destacó la importancia institucional y simbólica de la creación de la nueva Unidad Especializada en Género, subrayando que esta transformación es el resultado de más de una década de trabajo sostenido dentro de la cartera. Agradeció especialmente a las funcionarias que integraron la comisión original y al equipo actual que asumirá la responsabilidad de conducir esta nueva etapa, así como al director general de Recursos Humanos, Ángel Sánchez, a la directora de Inmujeres, Mónica Xavier, a quien identificó como una referente histórica en la defensa de los derechos de las mujeres y a la sargento Natalia Zerpa, quienes también hicieron uso de la palabra en el acto que se desarrolló en el anfiteatro Cnel. Ramón Trabal del Ministerio de Defensa Nacional.
Lazo enmarcó la ceremonia en la proximidad del 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia hacia la Mujer, y afirmó que la fecha representa “un día de compromiso” para el Ministerio de Defensa. “Nuestro deber es garantizar los derechos, la igualdad y la dignidad de todas las personas”, sostuvo, y agregó que la persistencia de múltiples formas de violencia contra las mujeres continúa siendo un desafío que involucra a toda la sociedad y a todas las instituciones del Estado.
La ministra repasó algunas de las acciones emprendidas desde 2012, entre ellas la creación de la oficina de género, las salas de lactancia en distintas unidades, el protocolo de actuación ante casos de acoso sexual y las instancias de formación continua para personal civil y militar. Destacó además la incorporación del enfoque de “nuevas masculinidades”, orientado a promover relaciones basadas en el respeto, la corresponsabilidad y la empatía.
“No puede haber defensa nacional sin respeto a la integridad y los derechos de quienes integran nuestras instituciones”, remarcó Lazo, al tiempo que advirtió que la violencia —en sus expresiones físicas, simbólicas o digitales— afecta la vida cotidiana y tiene impactos psicológicos, emocionales y sociales graves. Señaló que fenómenos como el ciberacoso, la difusión no consentida de información o la suplantación digital también forman parte de los desafíos actuales.
Durante su exposición, la ministra incluyó una reflexión a partir de la iniciativa “Libertadoras”, un proyecto de reconocimiento a más de veinte mujeres que fueron parte de la gesta emancipadora. Relató un comentario despectivo difundido en redes sociales tras el lanzamiento de la iniciativa, para ilustrar —según dijo— la persistencia de manifestaciones de violencia simbólica y la necesidad de visibilizar el aporte histórico de las mujeres. “Cuando las sociedades avanzan, las instituciones deben avanzar con ellas”, afirmó.
La ministra cerró con un llamado a sostener una política de “tolerancia cero” frente a la violencia basada en género y a promover una cultura institucional basada en el respeto y la convivencia. “Defender la patria también significa defender la vida y la dignidad de cada persona”, concluyó.
En el acto también se entregaron reconocimientos a las fundadoras de la Comisión Especializada en Género: la sargento primero (R) Rosina Rey y la exfuncionaria María del Carmen Espinosa. Ambas fueron destacadas por su aporte pionero a la introducción de estos temas en el ministerio y por impulsar un camino que, según se afirmó, hoy se consolida con jerarquía normativa y respaldo político.

El contexto jurídico
Durante la ceremonia se dio lectura a la Resolución Nº 85.767, fechada el 13 de noviembre de 2025, que concreta la transformación de la comisión en una unidad especializada, en cumplimiento de lo dispuesto por el artículo 18 de la Ley Nº 19.846. Esta normativa exige que todos los organismos del Estado cuenten con estructuras formales, de jerarquía adecuada y con recursos suficientes para integrar la perspectiva de género en su funcionamiento.
La resolución establece que la unidad será responsable de diseñar, implementar, monitorear y evaluar las políticas públicas de género dentro del Ministerio de Defensa Nacional. También fija su dependencia directa de la Dirección General de Recursos Humanos y enumera una serie de cometidos que incluyen la promoción de igualdad sustantiva, el asesoramiento técnico a las unidades ejecutoras, la realización de capacitaciones, la recepción y derivación de denuncias de violencia, acoso o discriminación y la representación institucional en ámbitos interinstitucionales como el Consejo Nacional de Género.
La violencia de género no es una moda
En su intervención, la ministra de Defensa Sandra Lazo enmarcó el trabajo de la Unidad de Género en un contexto de “violencia global” que atraviesa a las sociedades y también a las instituciones. Señaló que estas expresiones adoptan múltiples formas y se combinan con otras discriminaciones vinculadas al origen étnico-racial, la edad, la identidad de género o el aspecto físico. Remarcó que el Ministerio de Defensa “no ha sido ajeno a este fenómeno”, y que por ello el proceso de institucionalización de mecanismos de atención y prevención “solo puede sostenerse si cada integrante reconoce que forma parte del problema a resolver”.
Lazo destacó que la violencia se expresa tanto en espacios presenciales como en entornos virtuales, y advirtió sobre el impacto amplificador de las redes sociales, donde se materializan formas de agresión digital como el acoso, la divulgación de datos privados sin consentimiento, las amenazas y el “ciberodio”. Estas prácticas, indicó, tienen consecuencias psicológicas, sociales y emocionales severas, que incluso pueden limitar la participación pública de las víctimas. Asimismo, mencionó nuevas modalidades favorecidas por la tecnología, como la suplantación de identidad o el uso de software espía, junto con algoritmos capaces de promover contenido violento.
La ministra vinculó estas reflexiones con una anécdota reciente: la reacción en redes sociales ante la iniciativa “Libertadoras”, mediante la cual el ministerio reconoció a más de veinte mujeres que integraron la gesta emancipadora. Cuando se anunció públicamente, surgió un comentario que, según explicó, sintetiza la persistencia de la violencia simbólica: “En cualquier momento le van a poner pollera a Artigas”. Para Lazo, esa frase constituye una forma de agresión que no solo agravia al prócer, sino que refuerza la invisibilización histórica de las mujeres y cuestiona la revisión crítica del pasado.
“Quise traer esta anécdota porque allí se ve reflejado de qué hablamos cuando hablamos de violencia de género”, afirmó. Y agregó: “Esto no es una moda ni un tema coyuntural; es el reconocimiento de que, cuando las sociedades avanzan, las instituciones tienen el deber de avanzar en políticas públicas”. Según la ministra, todas las formas de violencia —simbólicas, físicas o digitales— buscan lo mismo: intimidar, controlar, humillar, amenazar o extorsionar, y por ello requieren respuestas sostenidas desde el Estado.

