El ministro de Defensa de Uruguay, Armando Castaingdebat, anunció este miércoles la firma de un contrato con la empresa privada Indra para la compra de radares civiles y militares, una medida que busca mejorar el control del espacio aéreo y la vigilancia de las fronteras del país, especialmente en la lucha contra el narcotráfico y otros delitos.
Durante una rueda de prensa, Castaingdebat destacó que estos nuevos radares complementarán las labores de la Fuerza Aérea, fortaleciendo la defensa del espacio aéreo y la frontera terrestre. “El Uruguay necesitaba esta mejora. Es un convenio de ganar-ganar que le viene muy bien al país”, afirmó el ministro, quien también subrayó la importancia de este avance en la seguridad nacional.
La necesidad de actualizar los radares surgió con mayor urgencia en 2020, cuando el radar del aeropuerto de Carrasco falló y el gobierno debió alquilar uno a la empresa Indra. Este equipo fue posteriormente adquirido por el Estado, y a partir de allí comenzaron las negociaciones para sumar más radares que permitirán un control más eficaz del tráfico aéreo y la lucha contra la delincuencia.
Castaingdebat aseguró que, con los radares de la Fuerza Aérea y los de Durazno, se logrará un monitoreo efectivo de todo el territorio nacional.