El Ejército extendió el toque de queda y desplegó un amplio operativo de seguridad. Se registraron fugas masivas en cárceles y ataques contra figuras políticas.
La dictadura uruguaya, que dejó cicatrices imborrables en la sociedad, no solo se caracterizó por la violación sistemática de los derechos humanos, sino que también dejó un legado de impunidad que aún persiste.