El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un término designado para un conjunto de alteraciones en el desarrollo infantil, las cuales afectan al lenguaje, la comunicación, la capacidad de relacionamiento y la variedad de intereses y juegos. A menudo se acompaña de sensibilidades sensoriales y problemas médicos como trastornos gastrointestinales, convulsiones, trastornos del sueño, ansiedad, depresión y problemas de atención.
La evidencia científica disponible indica la existencia de múltiples factores, entre ellos los genéticos y ambientales, que hacen más probable que un niño pueda tener autismo. Una vez diagnosticado el autismo, es importante que se les ofrezca al niño o adolescente con autismo y a su familia información y servicios pertinentes, derivación a especialistas y ayudas prácticas de acuerdo con sus necesidades y preferencias y con la evolución de estas.
En las últimas décadas y con el aumento de las tecnologías disponibles, se han explorado diferentes intervenciones basadas en tecnología para acompañar y tratar individuos con TEA. La realidad virtual (RV) ha emergido como una terapia complementaria, ya que es una tecnología contemporánea que ha incursionado en el campo de la intervención y la investigación.
Esta terapia puede ayudar a mejorar la comunicación, la interacción social y la adaptación a entornos tradicionales de aprendizaje, creando un ambiente adaptado a las necesidades de los usuarios y generando su participación, promoviendo áreas como atención, memoria y habilidades perceptivas.
Destacar que en Uruguay, la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (AETSU) informó en el 2023 que entre 30.000 y 35.000 personas cumplirían con este diagnóstico en el país, con una prevalencia de 1 cada 88 niños.