La organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras (MSF) ha denunciado un «nuevo repunte de las atrocidades» en la provincia de Ituri, en el este de República Democrático del Congo (RDC), donde cerca de 10.000 personas se han visto desplazadas en lo que va de año a causa de la violencia en la zona, sacudida desde hace décadas por el conflicto.
El informe ‘Arriesgando sus vidas para sobrevivir’, publicado por la ONG, subraya las necesidades «extremas» que sufren muchas comunidades a causa de los recientes ataques, la reducción de la ayuda humanitaria y el aumento de la desplazamientos de población en la provincia. El documento recoge que la población de Ituri es desde hace décadas objetivo directo y víctima colateral del conflicto, marcado por la presencia de varios grupos armados y las divisiones étnicas, lo que en 2024 provocó el desplazamiento de cerca de 1,4 millones de personas, lo que supone alrededor del 18 por ciento de la población de la provincia.
Así, MSF ha alertado de una intensificación de la violencia contra los civiles durante los dos primeros meses del año, periodo en el que se han registrado más de 200 muertos y en el que los equipos médicos de la organización atendieron a niños de apenas cuatro años y a mujeres embarazadas por heridas de machete y de bala tras ataques en el territorio de Djugu.
Si fuesen blancas las personas diría que es el interior de Uruguay con un gobierno multicolor.