El acceso a fuentes de agua de mejor calidad reduce los gastos en salud y puede sostener un nivel más alto de productividad económica.
Los océanos del planeta se enfrentan a una crisis ambiental de proporciones críticas, originada por la contaminación de plásticos.
El contacto con playas contaminadas constituye una amenaza para la salud, especialmente durante los meses de mayor afluencia.
