El presidente de la Cámara de Comercio Uruguay–China, Nicolás Potrie, integra la delegación empresarial que acompaña al presidente Yamandú Orsi en su visita oficial a China. En diálogo con Diario La R, el empresario destacó la madurez del vínculo bilateral, el papel de los privados y la importancia estratégica de China para Uruguay en un contexto global marcado por la incertidumbre.
La Cámara de Comercio Uruguay–China celebra este año cuatro décadas de trayectoria, dos más que el tiempo que llevan formalmente establecidas las relaciones diplomáticas entre ambos países. Ese dato, lejos de ser anecdótico, refleja —según su presidente Nicolás Potrie— el rol activo que el sector privado tuvo desde los inicios en la construcción del vínculo bilateral.
Potrie, empresario del rubro agroindustrial y directivo de Tafirel, integra la nutrida delegación de empresarios que acompaña al presidente Yamandú Orsi en su visita de Estado a la República Popular China. La misión coincide con un nuevo aniversario de las relaciones diplomáticas —establecidas en 1988— y con un escenario internacional atravesado por tensiones geopolíticas y redefiniciones económicas.
“Si nuestra asociación de privados comenzó dos años antes de que Uruguay estableciera relaciones diplomáticas con China, quiere decir que los privados empujaron y tuvieron un rol importante para que eso se diera”, subrayó Potrie en entrevista con Diario La R.
Una empresa vinculada al comercio bilateral
Potrie es directivo de Tafirel, una empresa nacional con más de 40 años de trayectoria dedicada a la provisión de agroinsumos, fertilizantes e insumos para la agricultura, la ganadería y la forestación. La compañía mantiene una relación directa con proveedores asiáticos, particularmente chinos, en un sector clave para la producción nacional.
“La agroindustria es el motor principal de nuestro negocio”, explicó. “Nuestros principales proveedores de la industria química están en China. Allí se producen los principios activos que luego, en Uruguay, formulamos y adaptamos a las necesidades de la agricultura nacional”.
En ese sentido, destacó que China no solo es un socio comercial central para el país, sino también un actor clave en las cadenas globales de valor. “La industria química, tanto agrícola como veterinaria y farmacéutica, tiene en China uno de sus principales polos productivos”, señaló.
El valor de viajar con el Estado
Potrie remarcó que la participación empresarial en misiones oficiales tiene un valor diferencial, especialmente en el caso de China. “Para las empresas, acompañar este tipo de misiones tiene un doble componente: ir como privados a ver a las contrapartes privadas y, a su vez, hacerlo acompañados por el gobierno de su país. En China se le da una importancia especial a eso y abre muchas puertas”.
Según explicó, para las empresas que ya operan con China la misión permite reforzar vínculos existentes, mientras que para aquellas que aún no tienen presencia en ese mercado representa una oportunidad de iniciar relaciones “con el pie derecho”.
“Eso explica por qué tantas empresas se han anotado para esta misión y también muestra el grado de maduración que ha alcanzado la relación bilateral”, afirmó.
China es desde hace 14 años el principal socio comercial de Uruguay en materia de bienes. Potrie subrayó que los números confirman esa centralidad: “Solo del 2024 al 2025 hay un aumento de más del 10% en importaciones, exportaciones y tránsito”.
Más allá del agro: una agenda diversificada
Si bien los principales productos de exportación uruguaya a China siguen siendo carne, soja, celulosa, lana y otros bienes agroindustriales, Potrie destacó que la relación bilateral atraviesa un proceso de diversificación.
“Hoy vemos oportunidades que van mucho más allá de los productos tradicionales”, sostuvo. En la delegación participan cámaras y empresas vinculadas a la industria, los servicios, la tecnología, el comercio electrónico y las energías renovables.
“La Cámara de Tecnologías de la Información, empresas de servicios, comercio electrónico, autos eléctricos, paneles solares y nuevas energías están presentes. Todo eso está creciendo mucho en China y Uruguay tiene que prestarle atención”, afirmó.
La amplitud de la delegación, dijo, también se refleja en el nivel de representación oficial. “Acompañan el canciller, la ministra de Industria, autoridades culturales, organismos como Uruguay XXI, la Agencia Nacional de Innovación e Investigación (ANII), el Instituto Nacional de Carnes (INAC), la Unión de Exportadores. El elenco de actores públicos que participa habla del nivel de relación que se está construyendo”, indicó.

Un contexto global desafiante
Consultado sobre el impacto del escenario internacional en la estrategia uruguaya, Potrie sostuvo que, para un país pequeño, el desafío es no quedar aislado. “En este momento turbulento del mundo, Uruguay no puede ir para un solo lado ni quedarse afuera”.
“La estrategia del país es muy buena. Nunca hay un momento ideal, pero cuanto antes se realice la visita, mejor. China siempre lo ve con buenos ojos, especialmente al comienzo de un mandato”, explicó.
En ese marco, señaló que líderes de las principales economías también están visitando China. “Esta semana estuvo el primer ministro del Reino Unido, el de Finlandia, la semana pasada el de Canadá, y hasta el propio Donald Trump anunció su visita para los próximos meses”.
“En la guerra de los potentes, los chiquitos quedamos afuera si no estamos presentes. Por eso hay que participar, comerciar con todos y estar en los focos”, resumió.
La agenda empresarial en China
La agenda de la misión combina actividades oficiales y empresariales. Potrie detalló que los privados acompañarán algunos tramos de la agenda presidencial y, en paralelo, desarrollarán instancias propias de vinculación comercial.
Uno de los hitos será un seminario en Beijing, organizado junto al Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional. “Ahí se van a encontrar las contrapartes chinas y uruguayas, y se presentará a Uruguay como país de negocios”, explicó.
“Se van a mostrar las ventajas fiscales, las tecnologías verdes, el régimen impositivo y las oportunidades de inversión. Después de eso se da el encuentro entre privados, que es donde empiezan a generarse los negocios”.
También está previsto un evento similar en Shanghái, enfocado principalmente en el sector empresarial.
Para Potrie, uno de los pilares de la relación con China ha sido la continuidad de la política exterior uruguaya. “Durante todos los gobiernos se mantuvo como política de Estado. No importaba el signo político, importaba el interés nacional”, aseguró.
Destacó especialmente el profesionalismo del servicio exterior. “Uruguay no solo tiene embajada en Beijing, sino consulados en Hong Kong, Shanghái, Chongqing y Guangdong, zonas altamente industriales y pobladas. Esos consulados trabajan activamente con empresas uruguayas y chinas”.
Ese entramado, sostuvo, facilita no solo el comercio bilateral sino también la inversión y la asociatividad. “No se trata solo de que empresas uruguayas vayan a China o que grandes empresas chinas vengan a Uruguay, sino también de que empresas medianas chinas se asocien con empresas uruguayas para desarrollar proyectos conjuntos”.
Potrie ha viajado en múltiples ocasiones a China y aseguró que la experiencia siempre resulta transformadora. “Vamos varias veces por año y aun así seguimos sorprendiéndonos con los cambios, la tecnología y la velocidad de transformación”. “Los preconceptos se caen cuando uno va. No hay nadie que vuelva de China sin quedar maravillado”, afirmó.
Desde la Cámara, dijo, promueven activamente que empresarios uruguayos conozcan el país asiático, participen en ferias y se capaciten antes de dar los primeros pasos. “Hay que conocer la cultura de negocios, las particularidades. Las visitas oficiales y las ferias ayudan mucho a familiarizarse”, indicó.
Un aniversario simbólico
El próximo 3 de febrero será una fecha doblemente significativa: se cumplen 38 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Uruguay y China y coincide con uno de los encuentros de más alto nivel de la visita presidencial. Para la Cámara, además, el año marca su 40º aniversario. “Eso dice mucho del rol que hemos tenido los privados en esta relación”, reflexionó Potrie. “La Cámara nuclea hoy a más de 100 empresas, importadoras, exportadoras, de servicios, uruguayas y chinas. Seguimos trabajando para fortalecer un vínculo que ya es estratégico para el país”.
Por último, Potrie sostuvo que la misión oficial y empresarial a China “ya no es solo comercial, sino política, cultural, tecnológica y de largo plazo”.

