El senador Pedro Bordaberry presentó un proyecto de ley para reformar el calendario electoral con el objetivo de reducir la duración del proceso y agilizar la transición de gobierno. Entre los principales cambios propuestos, plantea que las elecciones internas de los partidos políticos pasen a celebrarse el último domingo de agosto, en lugar de junio como ocurre actualmente.
Bordaberry sostiene que el cronograma vigente genera una “fatiga democrática”, desincentiva la participación ciudadana y afecta el funcionamiento del Estado, al condicionar la gestión pública y parlamentaria durante casi un año por el ciclo electoral.
Además, presentó una segunda iniciativa que modifica otras fechas clave del sistema institucional:
Propone adelantar la asunción del presidente y vicepresidente electos al 10 de febrero (actualmente es el 1.º de marzo), para hacer más ágil la transición del Poder Ejecutivo.
Plantea que el Parlamento comience su actividad anual el 1.º de febrero en lugar del 15.
Sugiere adelantar las elecciones departamentales al segundo domingo de marzo, salvo que coincida con la Semana de Turismo.
El legislador advierte que el calendario actual “paraliza decisiones de gobierno y actividad parlamentaria”, genera “saturación en la ciudadanía” y termina afectando el clima social y político del país.
Al tratarse de una ley electoral, la iniciativa requiere una mayoría especial de dos tercios del total de integrantes de cada cámara para ser aprobada.


Recién en febrero? no veo la diferencia.
Acortar todo este ciclo electoral? Puede ser razonable. Pero…hay dos cosas elementales que deben tomarse en cuenta. Primera, ahora la derecha, que patalea y se queja porque pierde por cuarta vez en lo que va del siglo, parece olvidarse que todo esto es fruto de la Reforma Electoral de 1996, impuesta por la mayoría ( no muy abultada ) de blancos, colorados, Unión Cívica, que aún existía y también gente del sector de Danilo Astori del FA. Hubo unos 85.000 votos de diferencia y casi 68.000 en anulados y en blanco, que obvio, no se tuvieron en cuenta. Fue una reforma con nombre y apellido, hecha para poder derrotar al FA.
2º, hay balotaje en otros países del mundo, pero no con las condiciones absurdas del nuestro: El primero tiene que ganarle a la suma de TODOS los demás (en otros países se toma la diferencia entre 1º y 2º) y además se suman los votos anulados y en blanco. Aunque la diferencia entre el 1º y el 2º sea de un 49,99 %…hay balotaje. Algo disparatado. Por algo en 2014 Lacalle Pou no quería presentarse a una derrota segura, como sí pudo hacer Menem en su última aventura electoral. Cmabiamso las fechas? Cómo no? Peor reveer esta norma hecha directamente contra un partido político determinado.