El arte tiene muchas formas de expresión y una de ellas es la caricatura: representaciones humorísticas de personas, objetos o situaciones, donde se suele exagerar o distorsionar sus rasgos más característicos. Hubo una época en que las revistas y diarios solían utilizar este formato como crítica política y social, en la actualidad, se mantiene en eventos y ferias los stands de caricaturistas como servicio para llevarte un recuerdo tuyo, con tu pareja, amigos o familia. Diario La R conoció a Daniel Vera, un apasionado autodidacta que se dedica a este arte.
“De niño dedicaba la mayor parte de mi tiempo a dibujar, y si bien hubo un período que lo dejé, mis comienzos fueron de jóven, haciendo dibujos por encargo. Después, poco a poco me fui profesionalizando mediante la práctica y talleres puntuales, volviéndose la caricatura parte de mi vida”, recordó.
Con una mirada global de que la situación para los artistas es “difícil”, recordó que “antes había otra salida laboral mediante las revistas y diarios que publicaban caricaturas políticas”. “No alcancé esa época, pero las supe disfrutar en mi infancia y adolescencia”, expresó. Por otro lado, analiza que la conectividad que ha generado con el avance tecnológico, “deberían de generarse más posibilidades, pero entran otros factores en juego”.

Entonces la línea de trabajo que ha seguido Vera es por encargo o participando en eventos. “A la gente le gusta que haya originalidad en los regalos y la caricatura te da eso”, destacó. En ese sentido resaltó que el dibujo en vivo brinda además el disfrute y la interacción durante el tiempo que se está dibujando a la o las personas. “Los organizadores de fiestas, cumpleaños y eventos, siempre están innovando con ideas de entretenimiento y servicios, como la cabina fotográfica, pistas de baile con luz, shows de magia, entre otros” y en ese contexto “entramos nosotros”. Algo que a su vez, genera “mucha competencia” pero defiende que la caricatura tiene el plus de que “no solo se disfruta el momento, sino que te queda un recuerdo”.
A nivel personal comentó que “tuve la oportunidad de ilustrar dos libros, pero con respecto a los medios de comunicación, me tocó otra época y es un debe”.“Más allá de mi trabajo, disfruto mucho dibujando, no puedo estar un día sin hacerlo, es una necesidad”, confesó. El bombardeo diario de información y estímulos mediante los algoritmos de las redes sociales, “me despiertan ideas y después de dibujarlas, uno se siente mejor. Porque al ser algo que uno disfruta, libera endorfinas”.
Los avances tecnológicos y el rubro
“La caricatura viene del verbo italiano ´caricare´, que significa ´cargar´ o ´exagerar´ característica de una persona, como la nariz, el mentón, los dientes, la frente, las orejas, algo que lo identifique, pero sin que se pierda el parecido”, definió. Entonces, “existen distintos estilos pero se mantiene eso de exagerar sin perder el parecido”. A su vez, destacó que la caricatura, permite “humor e ironía en ciertos entornos que no se toleraría si es expresado de otra manera”. En ese sentido, Vera analiza que “la caricatura puede transmitir mucho”.
El avance tecnológico en este rubro, permite por ejemplo, “llevar los dibujos a la computadora y editarlos de manera mucho más rápida que cuando se hacen a mano”. Vera estudió diseño gráfico para poder utilizar herramientas que le permitieron, por ejemplo, llevar el dibujo a otra dimensión, con otras terminaciones, darle distintos tamaños, entre otras características. A su vez, desde que la inteligencia artificial surgió y ha ido avanzando, admite que la probó pero “las caricaturas no me convencen, todavía no logra transmitir el parecido o resaltar las facciones como lo hace un caricaturista y que es el punto clave”. Por otra parte, “sí logran transformar una foto con determinadas terminaciones o estilos, por ejemplo, tipo Vicent van Gogh”.

“Hay cosas para las que vale la pena y otras que no, sin embargo, es una realidad instalada y su avance es tan rápido que capaz en un futuro a los dibujantes nos reemplace, porque la gente va a acceder a resultados similares por otros medios y en menos tiempo”, expresó. “Es un panorama incierto, como tantas actividades y profesiones”, agregó.
Con optimismo también observa que lo tradicional mantiene su interés en la sociedad, “porque tienen otros valores y otra calidad”. En el rubro del dibujo “hay ese componente de que tienen fundamento por la destreza, el don, la particularidad y estilo de cada artista y de que el resultado es siempre lo que uno desea o mejor, sin embargo con la inteligencia artificial, por ejemplo, por más que uno especifique no siempre logramos los resultados deseados”.
Para conocer sobre su trabajo o contratarlo pueden seguirlo en su instagram: @caricaturasdave.


