En un país con un déficit habitacional estimado en por lo menos 70.000 viviendas entre nuevas y existentes en óptimas condiciones, según diversas fuentes entre las que destaca FUCVAM (Federación Uruguaya de Cooperativas por Ayuda Mutua), se volvió inminente repensar los instrumentos que permitan revertir esta situación en Uruguay.
En este contexto, muchas personas se ven impedidas de acceder a una vivienda propia, lo que genera la incertidumbre y la inestabilidad de tener que mudarse periódicamente, sintiendo que, con el paso de los años, se aleja la posibilidad de contar con un hogar propio, con lo que eso conlleva en la calidad de vida de personas mayores.
“Para este 2025 se espera consolidar el incremento en las colocaciones de créditos en unidad indexada, sostener los niveles de rentabilidad adecuados y los actuales niveles de morosidad, continuar siendo el líder del mercado de créditos hipotecarios, diseñar nuevos modelos de atención que permitan alcanzar una mayor profundización en la atención del banco en todo el territorio nacional, e incrementar los niveles actuales de automatización de los procesos. En definitiva, sostener las bases para el desarrollo del próximo plan de negocios”, detalló Gabriel Frugoni, presidente del Banco Hipotecario del Uruguay.
Desde Liderus (responsable del complejo de edificios Torres Cardinal, ubicado en Punta del Este) sostienen que facilitar el acceso al crédito hipotecario requiere acercarlo a las familias que buscan su primera vivienda o desean reemplazar el alquiler por la propiedad. Para ello, es necesario capacitar agentes que asistan en la gestión de solicitudes, optimicen la obtención y compilación de documentación y acompañen a los postulantes en la gestión para fortalecer su calificación crediticia. Desde la desarrolladora también sostienen que las herramientas digitales y la disponibilidad de sistemas de scoring “online” permiten simplificar estos procesos y reducir tiempos.
“Además, las exoneraciones fiscales, por supuesto, ayudan en la promoción de estas viviendas y el crédito es otro factor que ayuda mucho a los compradores. Todo esto colabora a que las zonas se vuelvan más atractivas, más seguras y bueno, que haya más apuestas en términos generales en Uruguay y en diversos barrios de Montevideo en particular donde se transformó el skyline de estas zonas”, detalló Fabián Kopel, socio fundador y co CEO de Kopel Sánchez.
“El sistema financiero puede asumir un mayor volumen de hipotecas, con la posibilidad de titulizarlas y colocarlas en los mercados de capitales, aprovechando la muy buena calificación internacional de Uruguay y generando una renta atractiva para inversores. Esto ampliará la oferta de créditos hipotecarios, incentivando la inversión en viviendas y generando empleo en la construcción y en sectores industriales y de servicios vinculados”, expresó el presidente de Liderus, Santiago Pierro.
Además, Pierro detalló que para avanzar se requiere tanto del compromiso del Estado como del sistema financiero para priorizar el crédito hipotecario, ampliando la oferta de viviendas con cuotas accesibles, facilitando la calificación de los solicitantes y reduciendo la incertidumbre vinculada a conflictos que afectan la actividad.
La importancia de la Ley de Vivienda Promovida para mejorar el acceso a viviendas
La Cámara Inmobiliaria Uruguaya (CIU) detalló que se registró un crecimiento del 27 % interanual en la construcción de viviendas bajo régimen de Vivienda Promovida en 2024 respecto a 2023, y una suba del 60 % en el total de unidades promovidas, alcanzando unas 39.000 unidades en total.
En este marco desde Kopel Sánchez, desarrolladora líder en Montevideo, detallaron que desde el 2011, cuando surge la Ley de Vivienda Promovida, se ha redistribuido la inversión inmobiliaria en la capital del país. Antes se invertía principalmente en las zonas costeras, pero la Ley hizo que se redistribuya y se empiece a invertir en Cordón, Tres Cruces, La Blanqueada, El Centro o Ciudad Vieja, lo cual hizo que resurgieran barrios que tenían una inversión casi nula desde hacía unos 40 o 50 años.
“La Ley de Vivienda Promovida permitió que se trabajarán en terrenos de mayor, lo cual generó proyectos de mayor escala, con optimización de costos y mejora en las propuestas de lo que son amenities. Espacios compartidos que se usan como pueden ser barbacoas, co-works, gimnasios o espacios para mascotas donde las expensas se puedan reducir por el tamaño de los edificios y también generar un barrio que sea atractivo para vivir”, amplió Kopel.
En definitiva, más créditos hipotecarios significa más inversión, más empleo y mayores oportunidades de acceso a la vivienda, promoviendo el crecimiento y el desarrollo que Uruguay necesita. “Los países desarrollados impulsan la construcción a través del crédito hipotecario y herramientas vinculadas, como la originación, titulización y securitización de hipotecas. Uruguay cuenta con condiciones favorables: calificación investment grade, tasas de interés bajas y plazos largos, lo que permite aspirar a un mercado hipotecario competitivo. Deberíamos, como sociedad, aspirar a tener cada vez más propietarios y no tantos inquilinos”, concluyó Santiago Pierro.


