Con el cometido de ser el organismo rector en materia de prevención y extinción de incendios y siniestros en todo el territorio nacional, la Dirección Nacional de Bomberos continúa sus labores, actualmente, bajo la administración de la comisario mayor Valeria Vasconcellos, quien expresó a Diario La R que “vine a trabajar, ¿cómo lo voy a hacer? Con un enfoque bien alineado a lo que son nuestros recursos humanos, que es lo que más tenemos que destacar, trabajar, mejorar y apoyar”.
Desde el primer día hizo una puesta a punto y un estado de situación nacional que refería a todo lo que es bomberos, desde los recursos humanos a los recursos materiales. En base a lo recabado en ese proceso se realizó un pedido de necesidades quinquenal. Consultada al respecto, remarcó la existencia de un déficit importante en recursos humanos. A principios de agosto del corriente año, celebraron un último egreso de bomberos, siendo la tanda de 134 nuevos funcionarios —126 hombres y ocho mujeres—. Sin embargo, Vasconcellos señaló que “no puede tomar como una inyección a los destacamentos en cuanto a recursos humanos”, sino que es una inyección “enfocada al personal”.
La apertura de nuevos destacamentos pero sin ingreso de bomberos provocó que se incumpla con la carga horaria del personal, volviéndose mayor de lo debido. “Tenemos 78 destacamentos dispuestos en todo el país, más seis especializados. Pero el número del personal se mantuvo mientras que se iban abriendo estos y trabajar así es difícil”, expresó. Entonces, tras el último egreso se llegó a un acuerdo para cumplir y mejorar la carga horaria del personal. “Hoy día todo el personal de la Dirección está cumpliendo con su carga horaria correspondiente”, celebró.
La Dirección Nacional de Bomberos cuenta con una flota efectiva de casi 2000 y el estado de situación es que se necesita incorporar 802 personas. “Ese es el número que necesito para que esos destacamentos que hoy están abiertos puedan estar totalmente operativos”. Actualmente hay cuarteles que cuentan con dos funcionarios por guardia, siendo “el chofer y uno más”, cuando debería poder quedarse uno de operador y mínimamente en cada intervención bajar a actuar de a dos, según explicó.
Salud ocupacional
Vasconcellos reflexionó que no se ha planteado qué es lo que quiere dejar con su pasaje por la administración, pero expresó que “vengo a hacer todo lo que puedo hacer”. Para llevar adelante su trabajo tiene un plan, que si bien tiene finalidades en cuanto a los recursos materiales, tiene una mirada sobre el personal, porque “lo que se veía era desmotivación en general y eso trae aspectos negativos para la institución”. A su vez, lamentó el alto índice de suicidios y problemas de salud mental que tiene la institución.
Dentro de esta línea, informó que tiene objetivos enfocados en “entender y motivar”, bajo el convencimiento de que esa es la forma en que el personal puede trabajar mejor. Para llevar adelante este lineamiento, Vasconcellos destacó que le están dando fuerza al departamento de Seguridad y Salud Ocupacional. El mismo fue ramificado a todo el país y está generando capacitaciones y seguimiento. A su vez, se encuentran ideando y generando un nuevo departamento de seguimiento psicológico dentro de la Dirección Nacional de Bomberos, para “enfocarnos en motivar y estar cerca de nuestro personal”.
Un ejemplo de acción concreta que se llevó adelante fueron las Competencias Bomberiles Uruguaya 2025, una instancia que combina destrezas operativas, camaradería y espíritu de superación que culminará en una final nacional durante el mes de agosto. “Eso lo que hace es generar un poco de adrenalina y motivación a la gente. La competencia sana siempre es positiva”, destacó.

Ingresos
Vasconcellos explicó que el ingreso de personal se da por dos vías, una es siendo oficial de bomberos y otra es siendo bombero combatiente. “Ambos cumplen funciones en las intervenciones que se requiera participación de bomberos”, con la diferencia que el Oficial aprende más a fondo la parte técnica de la profesión. En base a las vacantes anuales se abren llamados para cada caso, instancias en las que llegan a presentarse, para bombero combatiente, más de 11.000 personas.
La comisario mayor incorporó el requisito de que los bomberos combatientes sean conductores. Entendiendo que “sin un coche no podemos llegar a una intervención y en caso de que suceda una emergencia, todo el personal está capacitado para cumplir esa función”.
Por otra parte, en temporada de altas temperaturas se abre un período zafral para el ingreso de personal, iniciando el primero de diciembre, finalizando 4 meses después o hasta que el riesgo de incendios forestales finalice. Anualmente se toman y capacitan a aproximadamente 150 personas y se reparten por zona de más riesgo.
Siendo la primera mujer en ocupar el cargo de directora de Bomberos, admitió que es muy bajo el número de bomberos femeninas, apenas pasando las 50 en casi 2000 efectivos. Particularmente, la comisario mayor es de la segunda generación de oficiales de bomberos y aclaró que “entramos tarde”. Entonces, quiere poner foco en motivar el ingreso de mujeres, sin flexibilizar el ingreso. En ese sentido aclaró que las pruebas están adaptadas a cada género.

