Al menos 60 personas murieron y 362 resultaron heridas en ataques israelíes contra la Franja de Gaza, según datos difundidos este sábado por el Ministerio de Sanidad gazatí sobre la jornada anterior. Más de veinte de las víctimas fallecieron mientras intentaban conseguir alimentos en un contexto de hambruna que golpea especialmente al norte del enclave.
Desde el inicio de la ofensiva israelí, que en las próximas semanas cumplirá dos años, el número de palestinos muertos asciende a 64.368 y el de heridos a 162.367. Además, otras seis personas fallecieron recientemente por hambre y desnutrición, elevando a 382 las víctimas por estas causas, incluidos 135 niños.
El Ejército israelí confirmó haber bombardeado edificios de gran altura en ciudad de Gaza, argumentando que eran utilizados por Hamas con fines de inteligencia y observación. En paralelo, designó una nueva “zona humanitaria” en Jan Yunis, al sur de la Franja, con hospitales de campaña y puntos de distribución de alimentos y agua.
Hamas denunció que la ofensiva busca la destrucción total de la capital gazatí y el desplazamiento forzado de la población, lo que calificó como “un crimen sin precedentes en la historia moderna”.

