El 4 de setiembre el papa León XIV mantuvo un encuentro en el Palacio Apostólico con el presidente de Israel, Isaac Herzog, en el que abordaron la dramática situación en Gaza. La reunión, inusual por haber sido convocada directamente por el Pontífice, buscó reabrir un canal de diálogo de alto nivel entre la Santa Sede e Israel, tras los tensos últimos meses del pontificado de Francisco.
Herzog también se entrevistó con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, y con el arzobispo Paul Gallagher, canciller vaticano. Aunque no se anunciaron avances concretos, la Santa Sede reiteró sus exigencias: cese de la ofensiva militar, liberación de rehenes y acceso seguro para la ayuda humanitaria a la población palestina.
La diplomacia vaticana mantiene contactos con Palestina: León XIV habló en julio con Mahmoud Abbas y no se descarta que el Papa convoque también al líder palestino en las próximas semanas. “El camino de paz solo puede construirse en la justicia y en el reconocimiento mutuo”, subrayó el Vaticano al insistir en la solución de dos Estados como única salida viable al conflicto.

