En función de investigar, prevenir y combatir los delitos que se cometen en el ámbito de la informática y las redes, el Ministerio del Interior crea en 2021, bajo la órbita de la Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional, la Unidad de Cibercrimen. Pero esta, le precede a una historia que se remonta al 2005, cuando se crea una pequeña sección de investigación de delitos informáticos dentro de la Jefatura de Montevideo, que en 2011, pasa a la órbita de Crimen Organizado y en 2019 se transforma en el Departamento de Delitos Informáticos, hasta la creación hace cuatro años de la Unidad.
El Cibercrimen, “es un fenómeno que viene acompañado del crecimiento de la tecnología, que permitió que los delincuentes encontraran un nicho muy grande para generar, no solo dinero, sino también daños a otras personas”, señaló el director de Cibercrimen, comisario general Paulo Danilo Rocha Martínez, en diálogo con Diario La R.
Esta modalidad, que se traduce en cualquier actividad delictiva que utiliza dispositivos electrónicos o redes digitales, no es un problema único de Uruguay, sino que es global y la “Policía ha tenido que ir acompañando este proceso”. En ese sentido, informó que solo actualmente cuentan con una unidad especializada, sino que además, dentro de la unidad hay especialidades para trabajar en temáticas concretas. Siendo estas, los departamentos de Delitos Sexuales, Delitos Informáticos, Delitos contra Sistemas Informáticos, de Innovación y el Laboratorio Forense Digital.
Rocha destacó que la modalidad de trabajo se basa en la cooperación interna e internacional. “Uno de los componentes que tienen casi todos los delitos es la transnacionalidad. Entonces, para llegar a cierta información hay que apelar a la cooperación”, expresó. Además, “hoy el 90% de los delitos tradicionales tiene un componente digital”, razón por la que “nuestra unidad colabora con otras en la investigación de otros tipos de los delitos más tradicionales”.

Desafíos
Dentro de los desafíos que implica la seguridad digital y la lucha contra el cibercrimen, Rocha habló de la formación policial y de la inversión en tecnología. Nuestro país, no cuenta con una área de profesionalización específica, cabe destacar que “no es lo mismo ciberseguridad que cibercrimen”, diferenció Rocha, “a pesar de sus puntos de conexión”. Sin embargo, señaló que cuentan con capacitaciones en el extranjero, mediante agencias internacionales. Pero, destacó que el personal tiene la característica de ser “autodidactas”, lo que lleva a que profundicen en áreas de interés dentro de la temática. Con mirada a futuro, aclaró que “se han planteado proyectos para crear posgrados y capacitaciones de grado en cibercrimen”.
Otro desafío es el fortalecimiento constante de la unidad, “principalmente en lo que tiene que ver con los recursos humanos”. En esa línea informó que así como está el objetivo de generar mecanismos de formación, una de las principales preocupaciones también es “la retención de talento”.
Por otra parte, Rocha habló de la cooperación internacional y las alianzas, en pro a mantener un flujo de información “cada vez más fluido”. Dentro del ecosistema nacional, tanto privado como público, entiende que debería tener una “consistencia mayor y un relacionamiento más rápido”. Entendiendo, sobre todo, que “hay que trabajar entre todos la prevención y la toma de medidas de seguridad”.
En los últimos dos semestres desde la unidad atendieron 3.305 denuncias, realizaron 85 allanamientos, incautaron 590 dispositivos y 102 personas fueron formalizadas o condenadas por delitos vinculados al cibercrimen. Observando así, que “hay cifras que se pueden llegar a controlar o bajar”, pero que también “van a ir surgiendo nuevos delitos y nuevas modalidades, que van a ir mutando y acomodándose de acuerdo a las nuevas tecnologías”.
En ese sentido, expresó que “la inteligencia artificial sofisticó ciertos delitos, entonces hace que sea mucho más difícil para la población poder detectarlo”. A su vez, permite la creación de imágenes y vídeos falsos, con contenido sexual, para manipulación, entre otros fines. A esto le suma, que “actualmente contamos con usuario en más plataformas que tiempo atrás, siendo más difícil tener un estricto control de ellas, facilitando, por ejemplo, las estafas”.
Por último, pero no menos importante, Rocha señaló que dentro de la Unidad de Cibercrimen, se trabaja ante delitos nuevos, entonces, la base de datos no está completamente cargada ni tiene los antecedentes comparativos o evaluativos que sí tienen los delitos tradicionales. Actualmente el único delito que tiene un relevamiento de datos es la estafa.
Estafas en Uruguay
Actualmente, los delitos informáticos, que principalmente tienen que ver con las estafas, es uno de los “más desafiantes”. Desde la unidad “se está trabajando fuertemente en relación a la prevención y la comunicación, pero es una de las ramas difícil de poder de hacer una estimaciones, por sus variantes y evolución”. De todas maneras, a favor juegan con el análisis internacional y regional, “porque las modalidades se van trasladando a otros países”. Por ejemplo, el comisario general explicó que “surge una nueva modalidad en Centro América y al tiempo, la tenemos operativa en Uruguay”.
Según los datos a los que accedió Diario La R, entre 2013 y 2024, las denuncias por estafa registradas en Uruguay “crecieron de forma sostenida y acelerada”. En 2013 se contabilizaron 38,7 denuncias por cada 100.000 habitantes, mientras que en 2024 la tasa ascendió a 870,5, lo que implica un incremento superior al 2.000%. En el ranking de los delitos más denunciados en 2013 la estafa se encontraba en la posición número 10 y al 2024 ascendió a la posición número 3.
Delitos sexuales
El Departamento de Delitos Sexuales logró la incautación, en el último año, de 267 dispositivos con 22.127 archivos de material de abuso infantil, logrando superar cifras de años anteriores en evidencia y condenas. Además, gracias a la cooperación internacional, se rescató a 12 víctimas de abuso sexual infantil, la mayoría de ellas sin denuncias previas que alertaran sobre la situación.
“Lo que es importante entender y ser conscientes, es que detrás de cada video y de cada imagen hay una situación de abuso”, explicó. Entonces, “eso lo vuelve mucho más grave y mucho más complejo al delito. En ese contexto, destacó que Uruguay cuenta con personal especializado y muy capacitado, que trabaja, no solamente con operaciones de nuestro país, sino también colaborando con operaciones de otros países, con “muy buenos niveles de resolución y de condena”. “Cuando se toma conocimiento del material, empieza una búsqueda para identificar al autor, pero principalmente se trata de identificar a la víctima, para proceder en el estudio de su situación y así actuar consecuentemente”, informó.
Mensaje a la ciudadanía
Finalizando la nota, Rocha consideró de importancia, transmitirle a nuestros lectores la necesidad de “tomarnos un segundo para pensar, para leer y analizar la situación y lo que estamos por hacer”. Generalmente, informó, los delincuentes se manejan con dos factores que son comunes prácticamente en casi todos los delitos.
Uno de ellos es generar pánico, por ejemplo, mediante una llamada o un correo, que nos alertan ante una mala situación, como una cancelación de cuenta o un supuesto secuestro. La modalidad, es “generar un estado de pánico que no nos deje pensar tranquilos y que nos lleve a que actuemos rápido”. Entonces, “a través de ese estado se aprovecha para que nosotros hagamos algo que realmente no haríamos”.
El otro factor que usan es la codicia, mediante la generación de un beneficio. “Nos dicen que no ganamos algo, que vamos a tener un beneficio, que vamos a tener un descuento, entre otros y en ese momento generamos un estado de ansiedad o de deseo que también nos lleva a hacer cosas a veces van en contra nuestra, como dar información”, explicó.
Por otra parte, aconsejó observar las recomendaciones de seguridad, porque ahí “está la diferencia entre caer en un hackeo o no”. Por ejemplo, en WhatsApp incentiva a contar con la verificación de dos pasos. “Nosotros estudiamos que en su mayoría, este tipo de delito lo sufren personas que no contaban con esa recomendación”, comentó.
En caso de contar con un allegado que se un adulto mayor, recomendó explicarles el uso de la tecnología y plantear estrategias de comunicación para evitar, por ejemplo, llamadas de alerta ante una situación grave.
“Así como nos cuidamos en el mundo físico, que cuando salimos de nuestras casas cerramos la puerta, prendemos la alarma, bajamos las cortinas, hay que cuidarse en el mundo digital, porque la mayoría de nuestros bienes están digitalizados”, concluyó.


¡AH SI SI! ES MUY IMPORTANTE…. PERO PARECE QUE SE OLVIDARON DE LOS OTROS CRIMENES, EN ALREDEDOR DE 24 HS. ASESINARON A SEIS PERSONAS….. ¿QUE PASA CON EL PICHAJE QUE AHORA NO SE QUEJA? ANTES VIVIAN RECLAMANDO Y ¿AHORA QUE? ¿SERAN OTRO TIPO DE MUERTOS?