El China International Press Communication Center (CIPCC), o Centro de Comunicación de Prensa Internacional de China, es un programa de intercambio organizado por la Asociación de Diplomacia Pública de China (CPDA) para periodistas de todo el mundo. El objetivo es ofrecer a comunicadores extranjeros la oportunidad de realizar pasantías, recibir capacitación, asistir a conferencias y experimentar la cultura china con el fin de profundizar su comprensión del país y promover un diálogo internacional.
En esta edición, el programa reúne a más de 100 periodistas de más de 90 países, quienes desde el pasado mes de agosto conviven y se desarrollan dentro de las actividades que culminan en diciembre. Entre esos profesionales se encuentra Mynor Martínez, licenciado en Ciencias de la Comunicación, productor audiovisual, catedrático universitario y creador de la Teoría de la Consciencia Activa. El guatemalteco aprovecha la oportunidad que le brinda el CIPCC para publicar columnas semanales desde Beijing y documentar su experiencia en video para su blog Bitácora 360.
Con 51 años y 28 de trayectoria, Martínez resume su recorrido profesional por su país: “Me gradué de Técnico en Periodismo y Licenciado en Comunicación en la Universidad de San Carlos. Comencé trabajando en Radio Sonora, luego en RCN Noticias y más tarde en prensa escrita en Tiempos del Mundo y Siglo XXI”. También recuerda su paso por la televisión: “Trabajé en el noticiero Guatevisión como productor de noticias y en programas como Viva la Mañana”. En los últimos años, explica, se dedicó a la comunicación institucional y fue subdirector de Comunicación del Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala entre 2024 y comienzos de 2025.
Desde China continúa colaborando con los medios digitales PúblicoGT e iDocumenta, además de generar contenido propio. “Del viaje a China he publicado mis columnas semanales y me he dedicado a documentar mi experiencia del programa”, señala.

Su visión sobre Guatemala
Consultado por la situación actual de su país, Martínez es contundente: políticamente, afirma, Guatemala está “complicado porque las mafias tienen copadas muchas instituciones y no dejan trabajar al gobierno que llega”. También describe un país económicamente estancado y con “una calma tensa” en el plano social. De cara al futuro advierte que, en 2026, comenzará “una lucha por cargos clave para la democracia, como las cortes de justicia, la Procuraduría de Derechos Humanos, la Contraloría de Cuentas, la Universidad de San Carlos y el Ministerio Público, entre otros”, mientras que en 2027 (año electoral) se intensificará “la contienda por cooptar los poderes del Estado”.
Experiencia en el CIPCC
Sobre su incorporación al programa, explica: “Fui recomendado por Haroldo Martínez, de iDocumenta. Me recomendó con la Embajada de China en Costa Rica (porque no hay embajada en Guatemala), me hicieron una entrevista en línea y luego me avisaron que era candidato”.
Desde su llegada, asegura que algo lo sorprendió inmediatamente: “La cantidad de actividades que realizan en conjunto con entidades de gobierno nacional y locales. Me gusta la forma en que nos reciben en cada región y la organización de actividades culturales, políticas, gubernamentales y sociales”.
Uno de los aspectos más valiosos del CIPCC, según Martínez, es la convivencia con colegas de distintas culturas: “Lo que más me ha gustado es la interculturalidad del programa, porque he podido conocer a colegas de cuatro continentes y 90 países”. También destaca la vida en las residencias diplomáticas conocidas como Diplomatic Residence Compound (DRC): “El condominio diplomático está muy bien organizado; mi apartamento es confortable”.
A pesar de las barreras iniciales, asegura que la adaptación fue posible: “Además de las actividades guiadas me ha gustado mucho movilizarme por mi cuenta y conocer más de fondo la cultura y vida social, principalmente de Beijing. Aunque el idioma y las aplicaciones digitales son un problema inicial, se aprenden a utilizar con facilidad y se auxilia con equipos que permiten la traducción en tiempo real”.
Entre los módulos más útiles, destaca el aprendizaje del sistema político: “Conocer la forma de organización política china es importante para sopesar la información que se obtiene desde Occidente”. También valora las clases de arte tradicional y de idioma.
Entre las anécdotas más intensas, recuerda un episodio vivido en pleno vuelo: “Indudablemente, vernos en peligro en el avión debido a las sacudidas de la turbulencia nos dio mayor identificación y nos unió como grupo”. En cuanto a viajes, resalta Shanghai, Jiangsu y Xi’an: “Cada una tiene su encanto; desde la tecnología e historia de Shanghai, pasando por las visitas tradicionales en Wuxi y hasta las alturas de Xizang”.
El guatemalteco también comenta dos choques culturales que lo impactaron. El primero fue la comida: “Los sabores son diferentes, pero no por eso desagradables. Lo que sucede es que nuestros organismos no están acostumbrados a ciertas especies o condimentos”. El segundo fue el tránsito: “Cuando uno va en bicicleta suele ser complicado sentir que le van a golpear o a lastimar”.

Innovación de China
La innovación tecnológica fue otro eje de sorpresa. “Me impacta cómo está interconectada la vida de los ciudadanos con sus aplicaciones y cómo les resuelven la vida”, explica. En especial destaca el acceso digital en áreas rurales y la practicidad del comercio electrónico: “Vimos a personas que viven alejadas de las grandes urbes y áreas rurales que pueden vender o comprar productos en línea de forma práctica”.
En su visión, China puede enseñar a América Latina a “ver sus políticas a largo plazo y no perder el tiempo en disputas inútiles, para concentrarse más en el desarrollo económico y social de sus habitantes”. Y agrega: “Pero lo principal es que viven bajo un régimen de confianza mutua, porque hay respeto por cumplir la palabra, no robar y no dañar la propiedad pública”.
Por otro lado, asegura que Latinoamérica aporta a China su vitalidad cultural: “A los chinos les llama la atención Latinoamérica, a pesar de que saben de nuestra inestabilidad política. Creo que aprecian nuestra alegría y forma flexible de ver la vida. Valoran nuestras culturas y ven en nuestro continente un potencial para transformación”.
Finalmente, aunque recomienda el CIPCC para futuros participantes, señala aspectos por mejorar para mejorar el bienestar del grupo: “El programa necesita más personal de apoyo”. Y cuando se le pidió una palabra para resumir su experiencia, no dudó en responder: “Admiración”.

