Por una ajustada mayoría, la Eurocámara resolvió este miércoles remitir el tratado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) para evaluar su compatibilidad con los tratados comunitarios. El canciller Mario Lubetkin calificó la decisión como un “tropezón”, descartó una congelación del acuerdo y afirmó que Uruguay profundizará el proceso de ratificación interna y el diálogo político con Europa.
La reciente decisión del Parlamento Europeo de remitir el acuerdo de asociación entre el Mercosur y la Unión Europea al Tribunal de Justicia de la Unión Europea introdujo un nuevo elemento de incertidumbre en el largo proceso de negociación y ratificación del tratado, que había sido firmado apenas cuatro días antes, el sábado 17 de enero, en Asunción del Paraguay. La resolución fue adoptada por una diferencia mínima de diez votos en un parlamento integrado por más de 700 legisladores, reflejando la profunda fragmentación política que atraviesa hoy a la Unión Europea en materia comercial y estratégica.
En conferencia de prensa brindada en su despacho, el canciller de la República, Mario Lubetkin, explicó que la decisión no implica ni la congelación ni la liquidación del acuerdo, sino la solicitud de un dictamen jurídico para que el máximo órgano judicial europeo evalúe su compatibilidad con los tratados comunitarios. “Es un tropezón”, afirmó el ministro. En términos prácticos, esta instancia paraliza el proceso de ratificación del acuerdo en el ámbito europeo hasta que el tribunal se pronuncie, un trámite que, según los antecedentes, podría insumir entre 18 y 24 meses.
Lubetkin subrayó que la votación fue “transversal”, con apoyos y rechazos provenientes tanto de sectores de izquierda como de derecha, lo que da cuenta de la complejidad del debate en Europa. “No hubo un alineamiento ideológico claro. Todos los partidos votaron para un lado y para el otro”, señaló, al tiempo que remarcó que el acuerdo nunca contó con unanimidad dentro del bloque europeo, sino que siempre enfrentó resistencias políticas, sociales y sectoriales, en particular en algunos países y regiones.
El canciller recordó que, antes de la firma del acuerdo, ciertos grupos políticos europeos habían intentado activar mecanismos para frenar el proceso, pero que la presidenta del Parlamento Europeo había sido clara al afirmar que, hasta tanto no se concretara la firma, no podía avanzarse en ese sentido. Una vez rubricado el tratado, la remisión al Tribunal de Justicia se transformó en una posibilidad real, que finalmente se concretó por un margen estrecho.
Desde el punto de vista jurídico, Lubetkin relativizó el impacto de la decisión y apeló a los antecedentes. Citó los casos de los acuerdos comerciales entre la Unión Europea y Canadá, así como con Singapur, que también fueron sometidos al análisis del Tribunal de Justicia y que finalmente obtuvieron fallos favorables. “Tenemos pocas dudas de que el tribunal ratifique lo que se firmó”, afirmó, aunque reconoció que los tiempos institucionales europeos imponen una demora inevitable.
Más allá del análisis técnico, el canciller puso el foco en la estrategia política que Uruguay y el Mercosur deberán desplegar a partir de ahora. A su juicio, el escenario exige una actitud activa y no pasiva por parte de los países sudamericanos. “Estos tropezones nos tienen que dar más fuerza”, sostuvo, al plantear que Uruguay debe redoblar sus esfuerzos para convertirse en uno de los primeros países en ratificar el acuerdo a nivel interno.
En ese sentido, explicó que el Poder Ejecutivo aguarda la llegada de la documentación final certificada —un volumen de alrededor de 8.000 páginas, que debe ser validado página por página— para iniciar formalmente el proceso parlamentario de discusión y ratificación. El objetivo del gobierno, según indicó, es que ese trámite pueda completarse antes de mediados de año, lo que permitiría a Uruguay posicionarse con mayor fortaleza política frente a sus socios europeos.
Lubetkin consideró que contar con el acuerdo ratificado internamente otorgaría a Uruguay y al Mercosur una herramienta adicional para dialogar con los legisladores europeos que aún mantienen objeciones. “Si somos los primeros en ratificarlo, vamos a tener una fuerza completamente diferente”, afirmó, al señalar que la diplomacia regional deberá intensificar las gestiones políticas para explicar y defender la validez del tratado.
Consultado sobre si la decisión del Parlamento Europeo implica una postergación inevitable de la entrada en vigor del acuerdo, el canciller fue cauto. Evitó hablar de “congelamiento” y prefirió referirse a una posible “postergación” de los tiempos europeos, aclarando que será necesario dialogar con las autoridades comunitarias para comprender con precisión el alcance y las dinámicas del proceso. “La Unión Europea tiene mecanismos muy complejos que a veces se nos escapan”, reconoció.

En paralelo, Lubetkin confirmó que en los próximos días se buscará mantener contactos con las principales autoridades europeas involucradas en el acuerdo, entre ellas la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa; y los responsables de la política comercial del bloque. No obstante, admitió que la agenda europea se encuentra actualmente atravesada por múltiples asuntos de alta sensibilidad, lo que podría demorar esos intercambios.
El canciller descartó que la situación genere tensiones internas en Uruguay o ponga en riesgo el respaldo político al acuerdo. Recordó que, desde el inicio de la actual administración, el Poder Ejecutivo se comprometió a informar de manera permanente al Parlamento sobre los distintos escenarios internacionales y a construir una política de Estado en materia de inserción internacional. “Vendremos todas las veces que nos llamen”, afirmó, al destacar la importancia de compartir información y generar consensos amplios.
En esa línea, expresó su confianza en que no se produzcan boicots ni dilaciones deliberadas en el proceso de ratificación parlamentaria uruguaya por razones partidarias. Señaló que percibe una “convicción total” en las principales fuerzas políticas del país respecto a la relevancia estratégica del acuerdo con la Unión Europea, y recordó las manifestaciones públicas de apoyo expresadas por legisladores de distintos partidos tras la firma del tratado.
Lubetkin también se refirió al debate más amplio sobre la estrategia internacional de Uruguay. Ante la consulta sobre si este revés europeo podría acelerar un giro hacia otros mercados, como China o el sudeste asiático, respondió que la política de apertura del país no depende exclusivamente de un acuerdo. Enumeró las negociaciones en curso con Emiratos Árabes Unidos, India, países del sudeste asiático y la región del Golfo, así como la próxima visita oficial a China, que contará con una de las delegaciones empresariales más numerosas de la historia reciente.
“El acuerdo con la Unión Europea no detiene nada”, afirmó, al sostener que Uruguay continuará avanzando en múltiples frentes de inserción internacional, independientemente de los tiempos europeos. “Son dos caminos paralelos: entender lo que pasa en Europa y seguir abriéndonos al mundo”, resumió.
Finalmente, el canciller vinculó este escenario con el rol internacional que Uruguay viene asumiendo en distintos foros multilaterales, como la presidencia de la CELAC y del Grupo de los 77 más China. Destacó el reconocimiento expresado recientemente por el secretario general de Naciones Unidas hacia el país y sostuvo que ese prestigio internacional debe ser capitalizado para fortalecer la posición uruguaya en un contexto global marcado por tensiones, reconfiguraciones geopolíticas y debates sobre el futuro del comercio internacional.
“Somos un país pequeño, pero con enorme prestigio”, concluyó Lubetkin, al señalar que la coyuntura actual exige serenidad, perseverancia y una diplomacia activa para sostener una estrategia de largo plazo en la inserción internacional de Uruguay.


¡AFLOJALE A LA MASTURBACION….. NI TE DA PARA SER PAJERO Y CANCILLER AL MISMOT TIEMPO
Uruguay ya tiene acuerdos de Libre Comercio con países de Europa y Asia Hay que seguir trabajando en ese sentido No se puede seguir pendiente de tratados que saldrán o no
ES LO QUE HIZO EL GOBIERNO ANTERIOR EN TODO MOMENTO, Y NO DEBE OLVIDAR QUE lula HIZO LO POSIBLE PARA FRENARNOS.