El atraso cambiario perjudica el sector productivo de Uruguay

El BCU resolvió reducir la tasa de interés en 100 puntos básicos hasta 6,5%

El dólar sufre caiga y preocupa a los exportadores

El dólar en Uruguay ha registrado modificaciones de precio en los últimos cinco días. El pasado jueves 22 de enero cerró en $37,30 en el mercado interbancario, el valor más bajo de los últimos seis años; el antecedente de una cotización tan reducida se remontaba al 16 de enero de 2020.

Sin embargo, esa tendencia bajista no se detuvo y, un día después, llegó a operarse en $37, algo que no ocurría desde 2019. La situación incrementó las críticas al gobierno por parte de sectores exportadores y dirigentes de gremiales rurales. Este contexto obligó al Banco Central del Uruguay (BCU) a adelantar la sesión del Comité de Política Monetaria (Copom), que estaba prevista para el 12 de febrero, y pasarla para este lunes 26 de enero.

El anuncio de esa reunión volvió a impactar en la cotización. Tras conocerse la decisión, el precio comenzó a subir y el mercado cerró en $38, una suba fuerte, de 1,9%, respecto al día anterior. El propio BCU indicó que “la decisión responde a los cambios en el contexto global, caracterizado por dinámicas disruptivas que pueden incidir sobre la convergencia y permanencia de la inflación en la meta de 4,5% anual”.

Si bien el promedio del billete norteamericano quedó en 37,46 pesos, consistente con su mínimo en más de dos años, también acumula un retroceso cercano al 4% en lo que va del año. En su convocatoria, la autoridad monetaria, que conduce Guillermo Tolosa, sostuvo que la anticipación de la reunión “responde a los cambios en el contexto global, caracterizado por dinámicas disruptivas”, apuntando a su incidencia en la inflación y en la convergencia de las expectativas.

El BCU reduce la tasa de interés en 100 puntos básicos

Efectivamente, la reunión se llevó a cabo y el ente estatal resolvió reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 100 puntos básicos, hasta 6,5%, ante la proyección de un desalineamiento de la inflación respecto de la meta y con el objetivo de que las condiciones monetarias contribuyan a retomar su convergencia hacia el 4,5% anual.

El organismo justificó la modificación al señalar que “en el entorno internacional se profundizó la incertidumbre de políticas. Esto se tradujo en un nuevo impulso al debilitamiento del dólar a nivel internacional, especialmente en América Latina. A nivel doméstico esta situación ha sido amplificada en las últimas semanas con un mercado de cambios que operó con mayor sensibilidad, registrándose episodios puntuales de desbalance entre órdenes de compra y venta, menor liquidez y movimientos discretos en algunos tramos”.

Al mismo tiempo, se sumó una reunión adicional para marzo con el fin de realizar “una evaluación más frecuente de la coyuntura”, en un contexto internacional convulsionado, con el dólar global a la baja y distintos frentes de tensión geopolítica. Por el momento no se sabe qué día de marzo se realizará la segunda reunión del año.

En caso de constatarse nuevamente situaciones excepcionales a nivel doméstico, esta decisión irá acompañada de la utilización de los instrumentos adecuados, en el marco del régimen de metas de inflación vigente, para contribuir a preservar condiciones ordenadas, orientadas a la permanencia de la inflación dentro del rango de tolerancia y a que retome la convergencia hacia la meta de 4,5% anual.

Sector productivo de Uruguay preocupado por la caída del dólar

Por otra parte, los analistas sostienen que la “debilidad” que viene mostrando el dólar se explica, en buena medida, por la desaceleración de la inflación, que finalizó el año claramente por debajo del objetivo oficial del BCU (3,6% y 4,5%, respectivamente), una situación que empieza a generar inquietud en las autoridades. Tal como se evaluó la semana pasada, la baja inflacionaria fue desigual: el “componente transable” de la canasta de consumo (valores atados al dólar) avanza por debajo del piso del rango de tolerancia (3%), mientras que el “componente no transable” (precios internos) aumenta más próximo al techo (6%).

En esa misma línea, se estima que el tipo de cambio alcanzará los 40,19 pesos a fines de 2026, tras registrar 38,92 en enero y 39,48 en junio. A más largo plazo, los especialistas proyectan que la moneda estadounidense podría llegar a 41,46 pesos a fines de diciembre de 2027, según datos basados en información oficial del BCU.

En medio de los reclamos de sectores productivos por lo que consideran un importante atraso cambiario, las proyecciones apuntan a una rebaja de la TPM de al menos 50 puntos básicos, mientras otros postulan que sea de un punto porcentual. De este modo, las tasas podrían ubicarse en torno al 6,5%, incluso por debajo de lo que anticiparon la semana pasada las Letras de Regulación Monetaria (LRM), con un corte de 7% a 90 días y de 6,75% a un año, marcando mínimos en más de cuatro años.

Así mismo, el atraso cambiario reduce la competitividad del sector exportador, ya que las empresas cobran en dólares pero enfrentan costos crecientes en pesos. Con un tipo de cambio bajo, los márgenes se achican, se postergan inversiones y Uruguay pierde terreno frente a otros países de la región.

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1 Comentario

  1. Y siguen cagando a quienes dependen de un ingreso fijo ya de por si devaluado. O sea trabajadores y jubilados cada vez más pobres y los ricos cada vez más ricos.

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