El Banco Central del Uruguay (BCU) resolvió reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 100 puntos básicos, llevándola del 7,5% al 6,5%. En una decisión que marca el ingreso de la política monetaria a una fase expansiva. La medida fue adoptada por el Directorio del organismo en respuesta a un escenario internacional y local que, según el ente, presenta dinámicas inusuales.
En un comunicado oficial, el BCU explicó que a nivel internacional se ha profundizado la incertidumbre en materia de políticas económicas, lo que impulsó un nuevo debilitamiento del dólar, particularmente en América Latina. En el plano doméstico, esta situación se vio amplificada por un mercado de cambios que en las últimas semanas operó con mayor sensibilidad, menor liquidez y episodios puntuales de desbalance entre órdenes de compra y venta.
“Ante estas dinámicas anómalas, que ponen en riesgo la permanencia de la inflación dentro del rango de tolerancia de ±1,5%”, el Directorio resolvió adelantar y profundizar el ciclo de reducción de la tasa de interés, señaló el organismo.
El recorte de la tasa implica que los instrumentos financieros en pesos, como plazos fijos y bonos, ofrezcan menor rendimiento. Lo que tiende a desalentar el ahorro y a estimular el movimiento de capitales hacia el consumo o hacia la compra de dólares. Un aumento en la demanda de la divisa estadounidense suele presionar su cotización al alza, mejorando la competitividad del sector exportador.
Baja el dólar
La decisión se da en un contexto de preocupación por la caída del dólar, que en los últimos días llegó a ubicarse en torno a los $37. Niveles que no se observaban desde 2019. Esta tendencia ha generado reclamos de sectores vinculados al agro y la exportación, que enfrentan costos en pesos y ventas en dólares.
Desde el BCU se aseguró que la medida será acompañada por el uso de los instrumentos necesarios para preservar condiciones ordenadas, mantener la inflación dentro del rango objetivo y retomar la convergencia

