La firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, concretada el sábado 17 de enero, abre un nuevo escenario para las exportaciones uruguayas hacia el mercado europeo. Una vez que el tratado entre plenamente en vigor, una amplia gama de productos nacionales podrá ingresar con aranceles reducidos o directamente sin tributos, en un proceso gradual que se extenderá hasta por diez años.
Un informe elaborado por el Ministerio de Relaciones Exteriores detalla los beneficios obtenidos por Uruguay, tanto en términos de cuotas de acceso como de desgravación arancelaria. Según el documento, cerca del 70% de los aranceles que aplica actualmente la Unión Europea se eliminarán de forma inmediata, favoreciendo especialmente a sectores que habían perdido condiciones preferenciales tras la caída del Sistema Generalizado de Preferencias en 2014.
Entre los productos que accederán al mercado europeo sin aranceles desde la entrada en vigor del acuerdo se encuentran los bienes pesqueros, menudencias bovinas y ovinas, grasas y despojos comestibles, frutas como manzanas, peras, arándanos, cerezas y ciruelas, además de legumbres, frutos secos, bebidas, derivados del cuero, harina y porotos de soja, tops de lana peinada y autopartes, entre otros.
Otros rubros estratégicos para la economía uruguaya, como las hortalizas, los cítricos, el arroz partido, los alimentos para mascotas, las preparaciones alimenticias, las mermeladas y productos en conserva, accederán a una desgravación progresiva en plazos de cuatro, siete o diez años.
Uno de los capítulos centrales del acuerdo es el de la carne bovina. Actualmente, Uruguay exporta a la UE mayoritariamente a través de cuotas que implican el pago de aranceles elevados. Con el nuevo tratado, el Mercosur obtendrá una cuota conjunta de 99.000 toneladas con un arancel intra cuota reducido al 7,5%, que se irá ampliando hasta completarse en cinco años. Además, se eliminará el arancel para la cuota Hilton correspondiente a Uruguay.
El arroz, segundo producto que más aranceles paga al ingresar a la UE, contará con una cuota libre de tributos de 60.000 toneladas, que se implementará de forma gradual. En el caso de la lana, los tops de lana peinada ingresarán sin aranceles desde el inicio, mientras que los hilados y tejidos verán reducciones progresivas hasta alcanzar el 0%.
El acuerdo también contempla mejoras sustantivas para los vinos, la malta y la cebada, la carne equina, la miel y los cítricos, sector este último que se verá beneficiado no solo por la eliminación de aranceles sino también por el desmantelamiento del sistema europeo de precios de entrada y la estacionalidad.
Frutas como arándanos, peras y manzanas accederán al mercado europeo con condiciones más favorables, al igual que los productos madereros, los aceites vegetales y diversos rubros de la industria láctea, que contarán con cuotas específicas de acceso recíproco entre ambos bloques.
El sector pesquero, afectado en la última década por la pérdida de preferencias arancelarias, figura entre los grandes beneficiados del acuerdo, con reducciones graduales que alcanzan tanto a la merluza como a otras especies y productos de mayor valor agregado, como el caviar.
Incluso productos de menor volumen exportador, como el dulce de leche, obtienen un marco favorable: el emblema de la industria láctea uruguaya ingresará al mercado europeo libre de aranceles en un plazo de diez años, abriendo una oportunidad de crecimiento para un producto con alto valor simbólico y potencial comercial.

