La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha cuestionado que la activista cubana Rosa María Payá, en calidad de integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), haya visitado el país sin informar a las autoridades para participar en actos de la oposición en contra del gobierno de Cuba.
«Si vienen a nombre de la Comisión no puede militar a favor de una u otra causa, sino a revisar si hay quejas», ha explicado Sheinbaum en rueda de prensa en respuesta a la información que ha publicado el diario ‘La Jornada’ acerca de una última visita para participar en un foro, del que la CIDH ni ella dejaron constancia oficial. Sheinbaum ha remarcado que no es partidaria de aplicar el artículo 33 de la Constitución que permite expulsar a los extranjeros que se inmiscuyen en asuntos políticos internos y que «no se trata de censurar a nadie, sino de informar». En ese sentido, ha aprovechado para reiterar que en México se respeta la libertad de expresión, a pesar de que son cada vez más los medios digitales que difunden «falsedades» con el único objetivo de «denostar al Gobierno».
Rosa María Payá, hija del conocido opositor cubano ya fallecido Oswaldo Payá, fue elegida por el pleno de la Organización de Estados Americano (OEA) a propuesta de Estados Unidos para formar parte de la CIDH.


Una soretita al servicio del imperialista del norte.