Bernard Rands, uno de los compositores más destacados de su generación, falleció a los 92 años. Rands creció asistiendo a conciertos de la Orquesta Sinfónica Hallé de Manchester, lo que despertó su vocación temprana por la música. Estudió literatura inglesa y música en la Universidad de Gales (Bangor) y luego se especializó en composición en los legendarios cursos de verano de Darmstadt, Alemania, epicentro del serialismo y el modernismo europeo de posguerra.
En 1975 emigró a Estados Unidos, donde enseñó en la Universidad de California en San Diego (UCSD), Juilliard, Yale, Boston University y Harvard (donde fue profesor desde 1988 hasta su retiro en 2005). Su carrera dio un giro notable, de la rigidez modernista juvenil pasó a un lenguaje más lírico, accesible y expresivo, con texturas orquestales brillantes, toques tonales y una calidez comparada por críticos con la de Debussy. Esta evolución le permitió conectar con audiencias más amplias y convertirse en uno de los compositores contemporáneos más interpretados.
Su obra más célebre, el ciclo de canciones Canti del sole (“Cantos del sol”), estrenada en junio de 1983 por el tenor Paul Sperry y la Filarmónica de Nueva York bajo la batuta de Zubin Mehta, le valió el Premio Pulitzer de Música en 1984. Fue un tributo exultante al estado humano, que capturó la atención de directores legendarios como Pierre Boulez, Riccardo Muti, Daniel Barenboim y Zubin Mehta, quienes defendieron su música en escenarios de todo el mundo.

