El escritor australiano David Malouf, uno de los autores más importantes y refinados de la literatura de su país, falleció a la edad de 92 años. Malouf no fue solo novelista. Escribió poesía, cuentos cortos, ensayos, obras de teatro y libretos de ópera. Publicó nueve novelas, pero comenzó su carrera destacada con “Johnno” (1975), una novela semiautobiográfica que retrata con gran sensibilidad su infancia y juventud en el Brisbane subtropical de mediados del siglo XX.
Su estilo se caracterizaba por una visión profundamente poética. Malouf tenía la capacidad de capturar la belleza áspera, vasta e intensa de la tierra australiana y las vidas que esa tierra moldeaba. Exploraba la dualidad de Australia: un país marcado por su pasado como colonia penal británica, pero también por un “outback” indómito y salvaje. Malouf se interesaba por las historias pequeñas, las vidas marginales y los silencios de la gran narrativa histórica oficial.
En 1997 fue declarado “National Living Treasure” (Tesoro Nacional Vivo) por el National Trust of Australia, un reconocimiento que subrayaba su estatus como figura central de la cultura australiana. En 2016 recibió el Australia Council Award for Lifetime Achievement in Literature.

