Larry Fink, consejero delegado de BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, ha advertido del riesgo de una «recesión global» si el actual conflicto de Oriente Próximo da como resultado un precio del barril de petróleo de 150 dólares, mientras que una resolución de la crisis que implicara la reintegración de Irán a la comunidad internacional llevaría los costes del crudo por debajo de los niveles previos a la guerra.
En una entrevista con la cadena BBC, recogida por Europa Press, si bien advierte de que es prematuro determinar cuál será la magnitud y el resultado final, el CEO de BlackRock plantea un escenario con dos resultados muy extremos, ya sea que el petróleo alcance los 40 dólares el barril, o bien supere los 150 dólares, señalando que «no habrá un resultado intermedio».
De este modo, «entonces diría que podríamos tener años con precios por encima de los 100 dólares, incluso cerca de los 150 dólares, lo cual tiene profundas implicaciones para la economía».
«Un precio del petróleo de 40 dólares implica abundancia y crecimiento. La otra posibilidad es una recesión probablemente severa y pronunciada», ha apuntado en referencia al impacto del coste de los hidrocarburos para gran parte de la cadena de suministro, incluyendo fertilizantes para la agricultura o componentes tecnológicos.

