La Cámara de Comercio Uruguay-China conmemoró su 40.º aniversario con una ceremonia realizada en el World Trade Center Montevideo, en un contexto marcado por la consolidación y expansión del vínculo bilateral. El intercambio comercial entre Uruguay y la República Popular China tuvo un crecimiento destacado en el último año, ratificando al gigante asiático como el principal socio comercial del país por decimocuarto año consecutivo.
El evento, celebrado el 16 de abril, reunió a autoridades nacionales, representantes diplomáticos, empresarios y referentes institucionales, en una instancia que combinó balance histórico con proyección estratégica. A lo largo de la jornada, se destacó el papel que ha jugado la cámara como articuladora entre el sector privado y los gobiernos, facilitando negocios, promoviendo inversiones y fortaleciendo los lazos de confianza entre ambas naciones.
El presidente de la institución, Nicolás Potrie, recordó que la génesis de la cámara antecede incluso al establecimiento formal de relaciones diplomáticas en 1988,ya que la misma fue fundada el 10 de abril de 1986, lo que evidencia —según afirmó— el rol determinante del empresariado en la apertura de mercados y en la construcción de puentes internacionales. “Los privados empujaron este vínculo cuando aún no existía un marco institucional consolidado, y eso marcó una impronta que se mantiene hasta hoy”, subrayó.
Diplomacia económica y confianza mutua
Este enfoque coincide con la visión de la cámara, que en los últimos años ha impulsado una agenda más diversificada, acompañando la transformación de la matriz productiva uruguaya y las nuevas demandas del mercado chino. En ese sentido, el vínculo bilateral comienza a transitar desde una lógica centrada en la exportación de materias primas hacia un modelo que incorpora servicios, conocimiento e innovación.
Uno de los ejes centrales del trabajo de la cámara ha sido la organización de misiones comerciales y rondas de negocios, que permiten a empresas uruguayas acceder de forma directa al mercado chino. En este marco, Potrie destacó la importancia de la articulación público-privada en este tipo de iniciativas.
“El hecho de que las empresas viajen acompañadas por delegaciones oficiales fortalece la confianza, genera respaldo institucional y facilita el acceso a interlocutores clave”, explicó. En esa línea, recordó la reciente misión que acompañó al presidente Yamandú Orsi en su visita de Estado a China, instancia que permitió profundizar acuerdos y abrir nuevas oportunidades de cooperación.
A cuatro décadas de su creación, la Cámara de Comercio Uruguay-China reafirma su rol como actor clave en la diplomacia económica del país. La conmemoración en el World Trade Center Montevideo no solo celebró una trayectoria de crecimiento sostenido, sino que dejó en claro que el vínculo entre Uruguay y China sigue evolucionando, con nuevas oportunidades en el horizonte y una agenda cada vez más ambiciosa.
Leonardo Couto secretario de la institución al hacer uso de la palabra destacó el rol histórico y la herencia fundacional iniciada por los primeros empresarios que la fundaron.
Destacó que el camino recorrido a lo largo de estos años ha dejado como principal enseñanza la importancia de generar valor agregado para el empresariado, facilitando y fortaleciendo la articulación público-privada como motor del desarrollo. En ese marco, subrayó que este trabajo conjunto ha sido clave para dinamizar y sostener los intercambios comerciales que se han consolidado a lo largo de cuatro décadas.
La ceremonia contó con la presencia del embajador chino en Uruguay, Huang Yazhong, quien reafirmó el carácter estratégico de la relación bilateral y destacó la evolución del vínculo hacia una cooperación más integral. En su intervención, el diplomático señaló que la relación entre ambos países “ya no se limita al comercio de bienes, sino que se proyecta hacia áreas como la innovación tecnológica, la infraestructura, la logística y el desarrollo sostenible”.
La intervención de la ministra de Industria y Energía, Fernanda Cardona, puso el foco en la reciente gestión encabezada por el presidente Yamandú Orsi, destacando el alcance estratégico de la visita oficial a la República Popular China.
En ese marco, subrayó el carácter inédito de la delegación empresarial que acompañó la misión, integrada por representantes de diversos sectores productivos, industriales y tecnológicos, que tuvieron una participación activa en rondas de negocios, encuentros institucionales y espacios de negociación directa con contrapartes chinas. Según explicó, esta presencia permitió avanzar no solo en la consolidación de vínculos existentes, sino también en la apertura de nuevas oportunidades comerciales y de inversión.
Cardona enfatizó que el trabajo articulado entre el sector público y el privado fue determinante para potenciar los resultados de la visita, generando condiciones favorables para la concreción de acuerdos y el fortalecimiento de alianzas estratégicas. “La participación coordinada del empresariado junto al gobierno permitió presentar una propuesta país sólida, con capacidad de generar confianza y atraer interés en áreas clave”, sostuvo.
Asimismo, remarcó que los entendimientos alcanzados durante la misión no se limitan al corto plazo, sino que proyectan impactos concretos en el desarrollo económico de Uruguay en los próximos años. Entre los sectores con mayor potencial mencionó la industria tecnológica, la innovación aplicada a la producción, las energías renovables y la logística, ámbitos en los que la cooperación con China puede adquirir un rol determinante.
La ministra también señaló que este tipo de instancias contribuyen a posicionar a Uruguay como un socio confiable y competitivo en el escenario internacional, capaz de integrarse a cadenas de valor más complejas y diversificadas. En ese sentido, destacó que el desafío hacia adelante será sostener este impulso, profundizando la agenda bilateral y transformando los acuerdos en proyectos concretos que generen empleo, inversión y desarrollo sostenible.
En declaraciones exclusivas a Diario La R el expresidente Julio María Sanguinetti valoró los 40 años de la Cámara de Comercio Uruguay-China como un ejemplo de visión estratégica y continuidad institucional en la política exterior uruguaya.
Afirmó que el vínculo con la República Popular China es el resultado de una construcción sostenida en el tiempo, en la que el sector privado desempeñó un papel pionero, anticipándose incluso a las decisiones formales del Estado. En ese sentido, recordó que el establecimiento de relaciones diplomáticas en 1988 fue parte de una apertura más amplia de Uruguay al mundo, en un contexto internacional en transformación.
Sanguinetti subrayó que la cámara ha sido un instrumento clave para consolidar la confianza entre ambos países, promoviendo el comercio, la inversión y el entendimiento mutuo. Asimismo, señaló que la relación bilateral ha evolucionado desde un intercambio centrado en productos básicos hacia una agenda más compleja, que incorpora tecnología, innovación y cooperación estratégica.
“El desafío hacia adelante no es solo crecer en volumen, sino también en calidad del vínculo”, sostuvo, al tiempo que enfatizó la necesidad de diversificar la inserción internacional de Uruguay y aprovechar las oportunidades que ofrece el dinamismo de la economía china.
Finalmente, resaltó que los 40 años de la cámara reflejan la capacidad del país para sostener políticas de Estado más allá de los cambios de gobierno, consolidando una relación que hoy resulta fundamental para el desarrollo económico nacional.
También en declaraciones a Diario La R el excanciller Enrique Iglesias destacó que los 40 años de la Cámara de Comercio Uruguay-China reflejan la capacidad de Uruguay para insertarse inteligentemente en un escenario internacional en permanente transformación.
Señaló que el vínculo con la República Popular China no solo ha sido clave para el crecimiento del comercio exterior, sino también para repensar el modelo de desarrollo del país en función de las nuevas dinámicas globales.
En ese sentido, subrayó que China representa hoy una de las principales fuerzas de cambio en la economía mundial, lo que obliga a países como Uruguay a adaptarse, innovar y diversificar su oferta.Iglesias enfatizó además la importancia de construir relaciones de largo plazo basadas en la confianza, el conocimiento mutuo y la cooperación estratégica, destacando el rol de instituciones como la cámara en la generación de puentes entre culturas empresariales distintas.
Señaló que el desafío hacia adelante será transformar el crecimiento comercial en desarrollo sostenible, incorporando valor agregado, tecnología y conocimiento, para lograr una inserción internacional más equilibrada y con mayor impacto en la economía nacional.
El encuentro culminó con un brindis que reunió a autoridades, empresarios y representantes diplomáticos en un clima de celebración y proyección compartida. Entre copas en alto, los asistentes destacaron el camino recorrido por la Cámara de Comercio Uruguay-China y renovaron el compromiso de seguir fortaleciendo los lazos con la República Popular China.
El cierre, marcado por un tono distendido pero cargado de significado, simbolizó no solo los logros alcanzados en estas cuatro décadas, sino también la voluntad de profundizar una relación estratégica que se proyecta con fuerza hacia el futuro, basada en la cooperación, la confianza y nuevas oportunidades de desarrollo conjunto.






