Ted Turner, el magnate de los medios que revolucionó la televisión mundial al crear CNN y el ciclo de noticias 24 horas, falleció a los 87 años.
Partiendo de un negocio de cartelería publicitaria heredado de su padre, construyó un imperio de cable que incluyó TBS, TNT, Cartoon Network, Turner Classic Movies (TCM) y, sobre todo, CNN.
En 1980 lanzó CNN, la primera cadena de noticias en transmitir las 24 horas del día. La apuesta parecía riesgosa en su momento, pero transformó para siempre la forma en que el mundo consume información. CNN transmitió en directo eventos históricos como la caída del Muro de Berlín, las protestas de Tiananmén y la Guerra del Golfo, ofreciendo a los espectadores la sensación de estar viendo la historia en tiempo real. Turner no se detuvo ahí. Creó el concepto de “superstation” con TBS, que transmitía vía satélite a todo el país, compró la biblioteca de películas de la MGM por 1.500 millones de dólares (un movimiento que casi lo lleva a la quiebra), lanzó TNT y Cartoon Network, y en 1996 fusionó su grupo con Time Warner, formando uno de los mayores conglomerados mediáticos del mundo.
Además de su legado en los medios, Turner fue un personaje excéntrico y multifacético. Ganó la Copa América de yachting en 1977 con su barco Courageous, fue propietario de los Atlanta Braves a los que dio gran exposición nacional, se convirtió en uno de los mayores terratenientes privados de Estados Unidos con más de dos millones de acres y un destacado filántropo ambientalista. En 1997 donó mil millones de dólares a las Naciones Unidas, una decisión controvertida que sorprendió a muchos dada su imagen de conservador.
Su vida personal fue tan turbulenta como su carrera empresarial. Tuvo tres matrimonios, el más mediático con la actriz Jane Fonda (1991-2001). Fue conocido por su carácter explosivo, sus infidelidades, su consumo de alcohol y sus declaraciones controvertidas, que le valieron el apodo de “The Mouth of the South”. Sin embargo, también era capaz de gran encanto y visión a largo plazo.
En sus últimos años se volcó aún más en causas ambientales, la protección de bisontes y el activismo por la paz y el desarme nuclear. “Siempre he sido más un aventurero que un hombre de negocios”, dijo alguna vez.

