Brian Eagles, el abogado de las estrellas

Brian Eagles, uno de los abogados especializados en entretenimiento más respetados de Gran Bretaña, falleció a los 89 años. Eagles se convirtió en un confidente cercano de leyendas como Richard Burton y Elizabeth Taylor, manejando no solo sus asuntos legales, sino también convirtiéndose en parte de su círculo más íntimo.

Su entrada al mundo del espectáculo fue casi fortuita. Trabajando en el bufete Oppenheimer Nathan & Vandyk, un socio senior le presentó a Richard Burton, quien tenía un conflicto con una productora cinematográfica. Detrás del actor galés estaba Aaron Frosch, su abogado estadounidense, quien vio en el discreto y afable Eagles las cualidades ideales para representar a celebridades con empatía, discreción y confianza. Desde entonces, Frosch le envió a numerosos clientes para gestionar sus asuntos en Reino Unido y Europa.

Su clientela fue extensa. Representó a actores como Ralph Richardson por quien organizó una fundación benéfica, Rex Harrison, Topol, Bruce Forsyth y Dick Emery. En música, asesoró a The Hollies, The Stranglers y al director Sir Georg Solti, para quien ayudó a crear una fundación. También trabajó en el musical Chicago, en eventos deportivos como la Copa Mundial de Rugby de 1995 y en el boom del cine británico independiente en los años 90 y 2000.

Lo que distinguía a Eagles era su enfoque. Evaluaba a las personas más allá de su fama. Solo aceptaba clientes que consideraba “buenas personas”.

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